La Policía activará este jueves un operativo de resguardo para evitar el desvío de garrafas destinadas a La Paz y El Alto, luego de que se detectaran irregularidades en su distribución. El dispositivo incluirá escolta policial para el traslado de gas licuado desde la planta de Senkata hacia distintos puntos de ambas ciudades, con el objetivo de que el producto llegue a su destino final, según informó el comandante departamental de La Paz, Ricardo Terrazas.
“Se realizará un operativo para el resguardo de gas licuado desde la planta de Senkata, con unidades policiales a diferentes zonas de La Paz y El Alto, para que lleguen a su destino”, señaló Terrazas en contacto con los medios.
La medida se da en medio de la escasez de garrafas que también afecta a Santa Cruz. En ese contexto, el jefe policial recordó que hace unos días fueron secuestradas cerca de 500 garrafas en la frontera entre Bolivia y Perú. De acuerdo con su versión, cada cilindro era comercializado entre 80 y 100 bolivianos, aunque en territorio peruano el precio de las garrafas bolivianas sería aún más alto.
Desde el Gobierno, la falta de gas fue atribuida a la acción de “mafias que siguen presentes” en la petrolera estatal. El ministro de Producción Sostenible, Oscar Mario Justiniano, sostuvo que estas redes ilícitas han ido cambiando de producto con el paso del tiempo. “La mafia va cambiando de productos, comenzó hace años con el diésel, pasaron a la gasolina y tras hacer ajustes ahora pasaron al gas”, afirmó.
Mientras tanto, la escasez continúa golpeando la economía de los hogares y de quienes dependen de este insumo para trabajar. En Santa Cruz, personas dedicadas a la preparación y venta de alimentos indicaron que sí encuentran gas en mercados y tiendas de barrio, pero a precios que oscilan entre 30 y 35 bolivianos, lo que incrementa sus costos y afecta directamente sus ingresos.