El consejero de vigilancia de Cosett, Mario Castillo Noguera, confirmó que se presentaron denuncias formales ante la Fiscalía y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) contra los directivos Marco Batallanos Aucachi y Rocío Arroyo, a quienes se atribuye la presunta salida de cable de la cooperativa.
Castillo aseguró que desde hace 25 días se estaría retirando cable grueso y delgado, que según la versión de los directivos sería material inservible o chatarra, aunque socios de la cooperativa denunciaron que esa extracción estaría afectando el servicio de algunos afiliados. En ese contexto, sostuvo que se activaron las denuncias porque no se conoce el destino del material retirado ni el lugar al que estaría siendo trasladado.
Según explicó, existe un contrato firmado con un empresario de Santa Cruz para sacar el cable hacia esa región, pero afirmó que se desconoce dónde se está transportando exactamente el material. También señaló que no hay claridad sobre el dinero que se estaría generando con esa operación, debido a que las cuentas bancarias de Cosett permanecen embargadas desde hace cinco años.
Castillo sostuvo además que el caso podría involucrar a algunos trabajadores de la cooperativa, a quienes acusó de colaborar en la sustracción de cable y de otros materiales o chatarra con valor económico. Añadió que espera que las investigaciones avancen dentro de los plazos establecidos en el Código de Procedimiento Penal.
El consejero precisó que, junto a él, también figuran como denunciantes Ivar Villegas, María Isabel Cruz y Roger Rodríguez. A su criterio, la compra y venta del cable de cobre estaría moviendo una suma millonaria cuyo destino sigue sin conocerse.
Castillo también cuestionó la asamblea de socios realizada el miércoles, a la que calificó de ilegal por haberse convocado de manera irregular. En esa reunión, dijo, participó el directivo de Fecotel, Gamal Serjan Jaldín, a quien atribuyó problemas con su propia cooperativa, Conteco.
Asimismo, informó que la comisión de disolución y liquidación de Cosett, conformada en asamblea de socios, no cumplió con el trabajo esperado. Recordó que tenía un plazo de 90 días para presentar un informe, pero aseguró que no hizo ninguna labor y que, en consecuencia, no existe aún una definición sobre el futuro de la cooperativa.