La Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) cuestionó el escaso nivel de inversión pública en Tarija, especialmente en materia de infraestructura, al señalar que en la Gobernación la ejecución de obras es prácticamente nula y que, en el caso del municipio, solo se impulsan pequeños proyectos. Según el presidente de la institución, Pascual Velásquez Osorio, el resto de los municipios tampoco muestra un nivel significativo de inversión.
Velásquez Osorio explicó que una parte importante de las obras públicas en el departamento depende del gobierno nacional, aunque advirtió que la mayoría de esos proyectos se encuentran paralizados. En ese marco, sostuvo que, si se compara la inversión de la Gobernación en obra pública, el resultado es “nulo”, mientras que la Alcaldía apenas desarrolla iniciativas menores. Añadió que entiende que la administración departamental no invierte en este rubro desde hace seis años.
El directivo afirmó además que, en caso de existir proyectos en Bolivia, estos están financiados por el gobierno, pero permanecen detenidos por distintos problemas económicos. A su criterio, cerca del 90% de esas obras estarían paralizadas.
También señaló que todas las obras han sufrido incrementos en sus costos debido a medidas como la eliminación de la subvención. Indicó que incluso los proyectos adjudicados semanas antes de esa decisión también registraron alzas y deben ser actualizados. En ese contexto, mencionó que los precios de los áridos se elevaron de 150 bolivianos a entre 300 y 400, y agregó que el cemento también encareció, motivo por el cual las constructoras gestionan un segundo decreto de reajuste de precios.
De acuerdo con Velásquez Osorio, el reajuste podría oscilar entre 50% y 70% en general, aunque en las obras adjudicadas hace meses el incremento estaría entre 20% y 25%, dependiendo de la antigüedad de cada proyecto. Insistió en que los costos subieron en todos los rubros vinculados a la construcción.
En ese contexto, los constructores esperan que la inversión pública mínima en Tarija mejore con la ejecución de la planta de tratamiento de aguas residuales, un megaproyecto que, en caso de concretarse, podría contribuir de alguna manera a generar empleo.
Velásquez Osorio reiteró que la inversión en la Gobernación y el municipio es cero, situación que, dijo, también se repite en otros municipios por la falta de recursos. Agregó que, si no existen fondos, las autoridades deben tener la capacidad de gestionar alternativas para impulsar obras.