La Gobernación de Tarija y ENDE Guaracachi acordaron avanzar en una salida bilateral al contrato de operación, mantenimiento y administración de la Central Hidroeléctrica San Jacinto, en un proceso que todavía no implica la resolución definitiva del convenio ni la devolución de la infraestructura al departamento. El anuncio fue realizado este lunes por la gobernadora María René Soruco, luego de una reunión sostenida en Santa Cruz con el equipo técnico y la gerencia de la empresa estatal.
Soruco explicó que, como parte de este proceso, se conformará una comisión permanente encargada de tratar los temas vinculados con los activos y de asegurar que la transición no afecte el funcionamiento de la central. En un video difundido en sus redes sociales, afirmó que el objetivo es garantizar que no se interrumpa ni por un solo día el mantenimiento ni la distribución de energía.
El entendimiento marca un avance respecto a la postura que la Gobernación había expresado el 15 de octubre, cuando la autoridad planteó la posibilidad de poner fin de mutuo acuerdo al convenio. Sin embargo, el inicio de este procedimiento no significa que el contrato haya quedado resuelto ni que la central haya pasado nuevamente a manos del departamento.
La negociación deberá establecer las condiciones de la resolución, definir la situación de los activos y precisar las obligaciones pendientes entre ambas partes. También tendrá que resolver cómo quedará la administración de los equipos y qué responsabilidades asumirá cada institución durante la transición, especialmente para asegurar la continuidad del mantenimiento y la entrega de energía.
El contrato en cuestión fue firmado el 21 de agosto de 2015 por un periodo de 30 años. De acuerdo con los antecedentes presentados por la Gobernación, el 92% de los ingresos por generación eléctrica corresponde a ENDE Guaracachi, mientras que el 8% queda para el Gobierno departamental. Bajo esa lectura, la administración de Soruco considera que las condiciones resultan desfavorables y por ello pidió una revisión del convenio desde los ámbitos técnico, legal y financiero.
La discusión también involucra el uso del agua. San Jacinto no solo cumple una función de generación eléctrica, sino que además abastece de agua para riego a productores del valle central, especialmente de Cercado y Uriondo. La Gobernación sostiene que la operación del proyecto debe priorizar el suministro para la producción agrícola y compatibilizarlo con la generación eléctrica, y no al revés, como ocurre cuando el caudal mínimo se fija en función de los intereses del sistema eléctrico.
En septiembre de 2023, la administración departamental informó que había alcanzado un acuerdo con ENDE Guaracachi para elevar el nivel mínimo de operación del embalse y asegurar la dotación para los regantes. Pese a ello, la demanda por agua continúa siendo elevada.
Por ahora, ambas partes coincidieron en encarar la salida contractual por la vía bilateral. El desenlace dependerá de las condiciones que se negocien y de que la transición garantice, al mismo tiempo, el mantenimiento de la central, la distribución de electricidad y el abastecimiento de agua para riego.