Barrio Constructor Banner

La disputa interna en la Fejuve de Tarija quedó expuesta este 28 de octubre de 2026 con acusaciones cruzadas, denuncias de injerencia municipal y una escena que reflejó la tensión al interior de la organización: Ronald Garnica, a quien se atribuye una expulsión, permaneció en la entidad, mientras Rosa Ramos, señalada como nueva dirigenta, también se mantuvo en el lugar. Ambos terminaron sentados frente a frente, observándose en medio del conflicto.

Garnica sostuvo que sigue siendo el principal dirigente y rechazó que pueda ser desplazado de manera irregular. En sus declaraciones, apuntó a una presunta intervención política y a intereses personales detrás del intento de apartarlo. “Me da un poco de pena, están utilizando a una señora a doña Rosa Ramos, ella es vicepresidenta”, afirmó al referirse a la situación interna.

Sin precisar nombres, vinculó el origen del conflicto con la marcha realizada contra el alza en el costo de vida y con el pedido de renuncia del delegado presidencial, Jorge Vaca. Según su versión, a partir de esa movilización se habría desatado una especie de represalia. También aseguró que personas de entidades descentralizadas, dependientes del Gobierno, llegaron hasta la sede de la Fejuve y, junto con otras ocho personas, nombraron a Ramos como principal dirigente, algo que, a su criterio, no corresponde porque no sería un procedimiento orgánico.

Garnica insistió en que continúa en el cargo y pidió al presidente Rodrigo Paz que converse con su personal, al considerar que funcionarios públicos no deberían ingresar políticamente a una institución cívica como la Fejuve.

Del otro lado, Rosa Ramos defendió su designación y aseguró que, tras la expulsión de Garnica por parte del Tribunal de Honor, le corresponde asumir la conducción como vicepresidenta. Afirmó que tomó el cargo de manera legal y conforme al estatuto. Explicó que la reunión convocada para el lunes por la tarde no contó con la presencia de Garnica ni de sus seguidores, por lo que los asistentes decidieron nombrarla.

Ramos negó que se trate de un “golpe de estado” y sostuvo que esa es una interpretación de Garnica. También le pidió que asuma su responsabilidad y demuestre que no tiene problemas, al señalar que, si decide volver, su silla sigue disponible.

En medio de la confrontación, Ramos afirmó que en la Fejuve hay alrededor de 30 dirigentes activos y cuestionó que quienes respaldan a Garnica trabajen en la Alcaldía. Incluso señaló que varios integrantes del directorio no son presidentes de barrio y son funcionarios públicos. “No lo quería decir, pero así es”, expresó al insistir en que esas personas reciben un sueldo y no deberían estar “paseando en Fejuve”.

La dirigente cerró sus declaraciones frente a Garnica, en la misma oficina, con una afirmación tajante sobre la composición del directorio y su respaldo a la postura que defiende.

About Author
Federico Enrique
View All Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts