El presidente Rodrigo Paz aseguró este miércoles que Bolivia volverá a contar con gas, en un contexto marcado por advertencias sobre una posible escasez del combustible en los próximos años y por la reciente decisión del Gobierno de autorizar su importación de manera excepcional.
“Teníamos gas, vamos a volver a tener gas, nos estamos encargando de invertir, pero también tenemos una gran capacidad de desarrollo productivo y de preservación (de los bloques)”, afirmó Paz al llegar a Rurrenabaque, donde participó en el lanzamiento de una estrategia para la Amazonía junto al Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Las declaraciones del mandatario se produjeron después de que el debate sobre la disponibilidad de gas retomara fuerza en la agenda política y mediática, tras la aprobación, el pasado lunes, del Decreto Supremo 5755. Esa norma habilita la importación de Gas Natural (GN) y Gas Natural Licuado (GNL) en carácter excepcional, tanto para personas naturales como jurídicas, públicas o privadas, con fines de consumo propio o para generación de electricidad.
La medida fue adoptada en medio de proyecciones que apuntan a que la producción nacional podría dejar de cubrir la demanda interna en los próximos años. En ese escenario, el exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos calculó que en 2029 la producción boliviana ya no alcanzaría para abastecer el mercado interno. Según advirtió, “ya no hay tiempo para reponer producción nacional para abastecer el mercado interno”, incluso si se aprobara una nueva ley, porque los resultados de nuevas inversiones recién podrían verse entre 2030 y 2032.
A ese panorama se suma la advertencia de que el gas importado podría costar hasta tres veces más que el precio actual en el mercado nacional, un factor que añade presión al debate sobre seguridad energética y costos para el país.
En paralelo, el experto en hidrocarburos Orlando Vaca sostuvo que la autorización para importar gas natural debe ir acompañada de incentivos orientados a recuperar la producción interna. A su juicio, el Decreto Supremo 5755 funciona como una medida de mitigación para asegurar suministro externo, pero no resuelve por sí solo la necesidad de acelerar decisiones que permitan aumentar la oferta local.