La Conmebol rechazó este miércoles de manera “íntegra” el reclamo presentado por Flamengo por la supuesta alineación indebida del defensor Marcos Rojo en la semifinal de la Copa Libertadores ante Estudiantes de La Plata, una resolución que ratificó al conjunto argentino como finalista del principal torneo de clubes de Sudamérica.
En un comunicado, el organismo informó que desestimó las medidas cautelares solicitadas por el club brasileño, que la semana pasada quedó eliminado en la tanda de penaltis en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. La protesta del Mengao apuntaba a la presencia de Rojo, reciente incorporación del equipo platense, al considerar que su inscripción en el certamen había sido inicialmente rechazada por la Conmebol antes del partido de ida de las semifinales.
Estudiantes, sin embargo, llevó el caso ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) y pidió una medida cautelar que permitiera la participación del futbolista en el encuentro de vuelta disputado el pasado jueves. Con la decisión conocida este miércoles, quedó firme la clasificación del conjunto argentino, que ya había sellado su pasaje a la final tras imponerse en la serie.
Rojo, de 36 años, llegó en los últimos días a Estudiantes después de rescindir su contrato con Racing Club. Su presencia en la semifinal había quedado en el centro de la controversia que rodeó la serie entre ambos equipos.
De esta manera, Estudiantes confirmó su presencia en la final de la Copa Libertadores, donde se medirá con Palmeiras de Brasil el 28 de noviembre en el estadio Centenario de Montevideo.