El presidente Rodrigo Paz declaró este sábado la emergencia nacional mediante el Decreto Supremo 5759, ante el avance del fenómeno climatológico de El Niño, que ya comienza a impactar en el país.
En un mensaje dirigido a la población, el mandatario explicó que la decisión fue asumida de manera anticipada, a diferencia de otros años en los que se esperaba la llegada del fenómeno para activar medidas de respuesta. Señaló que el Gobierno buscará articular la cooperación internacional con los esfuerzos nacionales para reunir recursos económicos y humanos destinados a enfrentar los efectos de este evento climático.
Paz advirtió que El Niño traerá “golpes muy duros” debido a la sequía y a las inundaciones, por lo que consideró indispensable la participación de todas las instituciones, gobernaciones, alcaldías y de la ciudadanía en general. Aseguró además que el objetivo es reducir al máximo el impacto de la sequía que ya afecta a varias regiones del territorio nacional y de las inundaciones que podrían presentarse después.
El jefe de Estado describió el momento como “complicado” dentro del contexto del cambio climático y afirmó que el país enfrenta un “ataque muy duro” del fenómeno de El Niño. También reconoció que hay familias que sufrirán por la falta de agua y por la escasez de forraje para el ganado, al remarcar que se trata de una situación impuesta por la naturaleza.
Según informó, hasta el momento 63 comunidades ya se encuentran en situación de sequía, mientras otras se preparan ante la posibilidad de inundaciones.
El decreto que formaliza la declaratoria de “situación de emergencia nacional” contiene solo dos artículos. En su segundo artículo establece que la medida fue adoptada por la presencia de sequía y el inminente riesgo de heladas, granizadas, incendios forestales, inundaciones, riadas y desbordes asociados al fenómeno El Niño 2026-2027, eventos que afectan la vida, la salud y los medios de vida de la población boliviana.