El presidente Rodrigo Paz afirmó que los ascensos y la entrega de bastones de mando a los nuevos generales de las Fuerzas Armadas y de la Policía Boliviana respondieron exclusivamente a los méritos de los integrantes de ambas instituciones. Durante su discurso, sostuvo que cada promoción se definió bajo el criterio de la meritocracia y negó cualquier intervención política en esas decisiones.
“Cada uno de sus ascensos en las instituciones ha sido por la meritocracia. Este Presidente jamás llamó a su comandante para decir: ‘Haga este cambio o modifique estos resultados, suba o baje a alguien’”, expresó el mandatario al dirigirse a los nuevos jefes militares y policiales.
En la misma línea, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, llamó a los generales a mantenerse preparados para enfrentar al narcotráfico, al que describió como una amenaza permanente que busca infiltrarse en las estructuras del Estado. Señaló que el crimen organizado transnacional exige reforzar las capacidades de vigilancia tecnológica y la coordinación entre las fuerzas, junto con las instituciones competentes y siempre dentro del marco legal.
“El narcotráfico y el crimen organizado transnacional obligan a fortalecer nuestras capacidades de vigilancia tecnológica y coordinación entre las fuerzas, con las instituciones competentes y siempre dentro de la ley”, manifestó Justiniano, al insistir en la necesidad de robustecer la respuesta estatal frente a estas redes.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, destacó que las nuevas autoridades posesionadas llegaron a esos cargos por sus propios méritos. Aseguró además que el proceso busca recuperar la institucionalidad de la Policía, y remarcó que ni el presidente ni el titular de esa cartera intervinieron en designaciones guiadas por favoritismos o beneficios particulares.
“Estamos recuperando la institucionalidad de la Policía. Ni el señor presidente, ni el ministro del área hemos tenido que ver en ningún destino por factores de favoritismo de beneficio propio o de terceros”, señaló Oviedo.