Los trabajadores del sector salud de Tarija salieron este viernes a las calles del centro de la ciudad para exigir el pago del bono vacunación, un beneficio anual que debía cancelarse en julio, coincidiendo con el aniversario del sector. La movilización se da en medio de la falta de respuestas de las autoridades y forma parte de un paro de 24 horas, aunque los servicios de emergencia se mantienen en funcionamiento.
El ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores de Salud Pública de Tarija, Armando Jerez, explicó que el sector decidió retomar las medidas de presión ante el incumplimiento de este pago, cuyo monto bordea los 9.700 bolivianos por trabajador y se entrega una vez al año. Según señaló, el bono debió ser cancelado el 6 de julio, pero hasta la fecha no existe una solución concreta.
Jerez recordó que, en un inicio, la responsabilidad de cubrir este beneficio recaía en la Gobernación; sin embargo, posteriormente se promovió una normativa para que el Gobierno nacional asuma esa obligación. A su criterio, ese cambio de competencia derivó en retrasos e incertidumbre para los trabajadores, que continúan a la espera del desembolso.
“Una vez más el sector de los trabajadores en salud nos ponemos movilizados ante el incumplimiento de nuestro bono, que debería pagarse en el mes de julio, por el aniversario de salud, el 6 de julio. Lamentablemente, hasta ahora no hay ninguna respuesta”, manifestó el dirigente al referirse a la protesta.
El representante sindical también cuestionó la falta de resultados pese a la vigencia de la Ley 1771, que establece la participación del nivel central en el pago del beneficio. Indicó además que dirigentes del sector viajaron a La Paz para gestionar una respuesta, aunque no consiguieron avances.
En ese marco, Jerez pidió que la gobernadora de Tarija y la directora del Servicio Departamental de Salud (SEDES) se sumen a las gestiones para encaminar una solución al conflicto. “Lo que convocamos es a nuestra gobernadora, a nuestra directora, que también deberían estar al lado de los trabajadores. Esos alivios financieros pueden quedar para el departamento. Solo exigimos que nos paguen el bono”, afirmó.
Mientras esperan una respuesta y el desembolso de los recursos, la medida de presión se mantiene en un paro de 24 horas. Pese a la protesta, Jerez aclaró que la atención en los servicios de emergencia continúa con normalidad.