La diputada opositora Lissa Claros, de Alianza Libre, denunció este jueves que el gobierno de Rodrigo Paz habría tenido injerencia en la tensa sesión de elección de la Directiva de la Cámara de Diputados, en la que fue reelegido Roberto Castro como representante.
La legisladora sostuvo, en contacto con Unitel, que lo ocurrido fue “una imposición” y cuestionó la legalidad y legitimidad del proceso. En su declaración, afirmó que la elección se habría realizado “en complicidad con el gobierno de Rodrigo Paz” con el objetivo de controlar la Cámara de Diputados y mantener la aprobación de créditos y leyes favorables al Ejecutivo.
Claros también señaló que existe la sospecha de que el ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, habría estado operando con la intención de “tomar la Asamblea Legislativa”.