La propuesta del gobierno de entregar un 1% de la coparticipación tributaria a las gobernaciones generó un rechazo frontal en Tarija, donde las autoridades departamentales la calificaron de “insultante”, “centralista” y hasta de una “limosna”, en contraste con el pedido formal que hicieron por el 15% mediante proyecto de ley. El planteamiento, además, quedó atravesado por el recuerdo del anuncio del 50 50, que para la Gobernación parece haber quedado reducido a un simple eslogan de campaña.
El director de Autonomías, Esteban Ortuño Cazón, quien participó en la reunión sostenida en La Paz, sostuvo que la oferta del Ejecutivo no responde al reclamo planteado por los gobiernos departamentales. Aseguró que las gobernaciones no acudieron a pedir caridad al nivel central, sino a exigir los recursos que les corresponden en el marco de la autonomía económica reconocida por la Constitución Política del Estado.
Ortuño cuestionó que el gobierno haya presentado una salida condicionada, al ofrecer ese 1% únicamente si se destina a ítems de salud. A su juicio, la propuesta resulta engañosa porque no se trata del 15% solicitado sobre el total de la coparticipación tributaria, sino de un 1% del 75% de los recursos que administra el gobierno central. Recordó además que el pedido de las gobernaciones se refiere solo a ciertos impuestos de coparticipación establecidos en la Ley Marco de Autonomías, de los cuales también participan municipios y universidades estatales, y que la solicitud fue planteada de manera progresiva.
El funcionario sostuvo que el planteamiento del Ejecutivo no solo es insuficiente, sino también humillante para la autonomía departamental. Según explicó, el gobierno además lo presentó bajo el argumento de “ecualizar” recursos, lo que en la práctica, dijo, implicaría definir discrecionalmente la entrega de ítems de salud. En ese marco, criticó que el 1% termine siendo compensado luego con personal de salud, lo que consideró una forma indirecta de cobrar lo ofrecido.
Ortuño también recordó que las gobernaciones no fueron quienes anunciaron el 50 50, sino el propio Presidente del Estado, por lo que consideró que cualquier incumplimiento de esa promesa no puede ser atribuido a los departamentos. Señaló que en la reunión de La Paz las autoridades del nivel central argumentaron que no podían otorgar el 15% porque generaría déficit y porque no cuentan con los recursos necesarios, pero cuestionó que entonces se haya realizado esa oferta pública. En su criterio, la pregunta que queda sin respuesta es por qué se anunció una medida de ese alcance si no existían condiciones para cumplirla.
Desde la misma Gobernación, el asesor Mauricio Lea Plaza fue aún más duro con la propuesta y la describió como “ridícula e irrisoria”. Sostuvo que el porcentaje ofrecido es insignificante frente a las necesidades de financiamiento de los gobiernos departamentales y remarcó que las gobernaciones requieren recursos sostenibles para sostener sus competencias.
Lea Plaza recordó que el anuncio del 50 50 implicaba que la participación gubernamental sobre el 75% bajara al 50%, mientras que las gobernaciones plantearon recibir el 15% de ese mismo 75%. También criticó que el 1% esté condicionado a cubrir el crecimiento vegetativo de los ítems de salud, al considerar que no existe sustento técnico ni cuantitativo en la propuesta.
El asesor explicó que las gobernaciones están dejando de percibir regalías y que esa merma debe ser compensada con ingresos estables de la coparticipación tributaria. En ese contexto, indicó que el 1% ofrecido equivale a unos 470 millones de bolivianos para las nueve gobernaciones, una cifra que, según dijo, no representa una mejora real en sus ingresos. En el caso de Tarija, agregó, por población le corresponderían alrededor de 18 millones de bolivianos, monto que no alcanza para atender las competencias del gobierno departamental.
Mientras persiste el desacuerdo, las autoridades departamentales anticiparon que podrían volver a reunirse esta semana para analizar de manera conjunta la propuesta y definir qué acciones asumirán frente a una oferta que, por ahora, consideran totalmente insuficiente.