El Liverpool volvió a quedarse a medio camino en un partido en el que llegó a ponerse por delante en dos ocasiones, pero en el que terminó pagando muy caro sus concesiones defensivas. Tras firmar el pleno de victorias en las tres primeras jornadas, el conjunto inglés encajó una derrota que le aleja del ritmo marcado por el Paris Saint Germain y el Real Madrid, los dos únicos equipos que, por ahora, han ganado todo.
La derrota llega además en un momento delicado para los de Anfield, que días antes ya habían sufrido un tropiezo en la Premier League al caer en casa frente al Arsenal, un resultado que les dejó a nueve puntos de los ‘Gunners’. En esta ocasión, el castigo volvió a llegar por la fragilidad atrás: en cuatro partidos, el Liverpool ha recibido diez goles, una cifra demasiado alta para un equipo con aspiraciones altas.
El encuentro comenzó con una buena noticia para los ingleses, que se adelantaron gracias a Nyoni. El joven jugador firmó así su primer gol con la camiseta del Liverpool, tras enganchar un remate que tocó en un defensa y terminó complicando al portero. Sin embargo, la ventaja apenas duró unos minutos. Kahveci estrelló un balón en el larguero y, en la acción siguiente, Mason Greenwood estableció el empate en una jugada afortunada, ya que su disparo también desvió su trayectoria en un defensa antes de superar a Alisson Becker.
El Liverpool dio la sensación de hacer más méritos para llevarse el partido. Bradley Barcola, Virgil Van Dijk y Victor Muñoz dispusieron de ocasiones para volver a poner a los ‘Reds’ por delante, hasta que Alexander Isak encontró el premio en el segundo palo con un cabezazo que parecía encarrilar el triunfo visitante. El delantero, cuyo último gol en la competición se remontaba a hace tres años, cuando jugaba en el Newcastle United, devolvía así la calma a los suyos.
Pero ni siquiera ese 1-2 fue suficiente para sostener la ventaja. Apenas cuatro minutos después, un error de Cody Gakpo abrió la puerta al empate: el neerlandés peinó la pelota en el primer palo, sorprendió a Alisson y dejó el balón franco para que Archie Brown apareciera completamente solo en el segundo palo y marcara a placer.
Y cuando el Liverpool todavía no había terminado de asimilar ese golpe, el equipo dirigido por Dirk Kuyt volvió a castigarle. Muriqi, recién incorporado desde el banquillo, se impuso por alto a tres jugadores del Liverpool y, con un cabezazo, firmó el tanto definitivo para dejar los tres puntos en suelo turco. Fue, además, su primer gol en la Champions League.
Con este resultado, el Liverpool se queda con nueve puntos y ocupa la cuarta posición, con dos de ventaja sobre el noveno clasificado. El Fenerbahçe, por su parte, es decimonoveno con cinco puntos.