Un terremoto de magnitud 5,7 sacudió este domingo el centro de Japón y dejó al menos una veintena de heridos, además de provocar interrupciones en el transporte, según informó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA, por sus siglas en inglés).
El sismo se produjo a las 16:04 del sábado, con epicentro en la prefectura de Shizuoka y a una profundidad de 40 kilómetros. La JMA no activó la alerta de tsunami tras el movimiento telúrico.
La sacudida alcanzó el nivel 5 de la escala sísmica nipona, que tiene siete niveles y sirve para medir la agitación en la superficie y los posibles daños, en algunas zonas de las prefecturas de Aichi, Nagano, Gifu y Shizuoka.
Los Bomberos y el Gobierno de Aichi informaron de que al menos 20 personas resultaron heridas, aunque ninguna de ellas de gravedad, de acuerdo con la agencia japonesa Kyodo. En Shizuoka, las autoridades registraron además tres heridos, con edades comprendidas entre los 30 y los 90 años, según un comunicado difundido en la página web de la prefectura.
En el ámbito energético, la compañía eléctrica de Chubu señaló que no se detectaron anomalías en la central nuclear de Hamaoka, situada en Shizuoka, a unos 200 kilómetros al suroeste de Tokio.
El terremoto también afectó a la circulación ferroviaria. Algunos servicios de trenes locales resultaron interrumpidos y los trenes bala entre las estaciones de Shizuoka y Gifu-Hashima sufrieron retrasos mientras se realizaban controles de seguridad, según informó el operador.
Japón se encuentra sobre el llamado Anillo de Fuego, una de las zonas sísmicas más activas del planeta, por lo que los terremotos son frecuentes en el país y sus infraestructuras están diseñadas para resistir estos movimientos.