La controversia en torno a las afirmaciones del ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, ha tomado fuerza tras sus comentarios sobre el censo y las críticas que recibió de varios sectores. En una reciente conferencia, Del Castillo dirigió sus críticas hacia la diputada Luisa Nayar, sugiriendo que su falta de descendencia la descalificaba para cuestionar los resultados del censo. Sus declaraciones incluyeron una observación sobre las prioridades de las generaciones actuales, que, según él, han optado por tener menos hijos y evitar compromisos formales.
Las reacciones no se hicieron esperar. Deisy Choque, también diputada del Movimiento al Socialismo (MAS), se unió al debate y criticó a Nayar, afirmando que quienes protestan por el censo son a menudo personas que no tienen hijos y que, en su opinión, deberían reflexionar sobre su contribución a la sociedad. Afirmó que la situación de la diputada Nayar era un ejemplo de lo que considera un problema más amplio en la sociedad.
El expresidente Carlos Mesa, por su parte, utilizó las redes sociales para expresar su descontento con las declaraciones de Del Castillo, calificándolas de inapropiadas e inaceptables. Mesa defendió la labor fiscalizadora de Nayar y argumentó que las inconsistencias en los resultados del censo no deberían ser descalificadas con comentarios personales. Exigió una disculpa pública por parte del ministro.
Las reacciones a las palabras de Del Castillo se enmarcan en un contexto más amplio de descontento social respecto a los resultados del censo, que muchos consideran poco confiables. En sus declaraciones, el ministro había señalado que la disminución en el crecimiento poblacional era un reflejo de las decisiones de la juventud actual, lo que ha generado un intenso debate sobre las prioridades y valores de diferentes generaciones en Bolivia.
Nayar respondió a las críticas de Del Castillo enérgicamente, tachándolo de corrupto y misógino, y subrayó que sus comentarios eran un intento de desviar la atención de las falencias en el censo. En su mensaje, enfatizó que no se dejaría provocar por lo que considera un ataque personal y que el juicio sobre la conducta del ministro debería ser realizado por el pueblo
