El alcalde de Tarija, Johnny Torres, junto a concejales y otras autoridades locales, llevó a cabo el lunes una inspección en el puente 4 de julio, donde se evidenciaron significativos avances en la construcción. Se espera que esta infraestructura esté operativa a mediados de octubre.
Contrario a las expectativas de que el puente 4 de julio se convertiría en un símbolo de abandono, como ocurrió con la villa olímpica, el proyecto ha alcanzado un estado casi final. Durante la visita, Torres constató que, tras finalizar el tensado de los cables, la estructura ya no requiere de las pilas provisionales que sostenían su plataforma. Además, los barandales para los peatones están casi listos, quedando pendientes solo la instalación de la iluminación y la demolición de las estructuras temporales.
El alcalde destacó que al asumir su cargo, se enfrentó a dos opciones respecto a esta obra: dejarla como un monumento al fracaso o tomar la responsabilidad de culminarla. Recordó que la villa olímpica lleva más de 15 años sin avances y que no podía permitir que este puente, ubicado en el centro de la ciudad, compartiera el mismo destino. Decidimos enfrentar el desafío y finalizar el puente, que ya no depende de las pilas provisionales ni de los gaviones, afirmó Torres.
El edil precisó que la construcción principal del puente está terminada, aunque aún restan trabajos complementarios como jardinería, iluminación y la finalización de los accesos en las avenidas adyacentes. Torres también expresó su preocupación por la demora en la obtención de la licencia ambiental necesaria para realizar ajustes en la rotonda de la Avenida La Banda y en los accesos de la Avenida Las Américas.
Desde el inicio de su gestión en 2022, el proyecto había presentado un avance financiero del 45%. A pesar de los obstáculos y la complejidad de la obra, el Gobierno Municipal se comprometió a concluirla. En paralelo, se anticipa que en los próximos días se emitirá el informe final de la auditoría de cumplimiento del proyecto, que será enviado a la Contraloría General del Estado.
El costo total de la construcción, según el plan original, era de 75 millones de bolivianos, pero tras algunas modificaciones, se estima que la inversión final será de 72 millones. Torres informó que se han recuperado 9.5 millones de bolivianos mediante multas a la empresa Convisa, por incumplimientos contractuales.
Boris Zubieta, superintendente de la empresa constructora, indicó que actualmente se encuentra en la fase de excavación y que en breve se retirarán los pilares. El puente, diseñado como un arco con tablero interior sostenido por tirantes, contará con doble vía y aceras de tres metros de ancho. Zubieta destacó que el tesado de los cables, que representa uno de los desafíos más grandes, ya se ha completado, y se mostró confiado en la calidad de la obra, agradeciendo al alcalde por su apoyo.
En otro ámbito, la presidenta de la comisión Jurídica del Concejo Municipal, Marcela Guerrero, comunicó que se ha solicitado al ejecutivo municipal el informe final de la auditoría de cumplimiento del puente 4 de julio. Se espera que esta semana se presente oficialmente el informe, y se busca coordinar una reunión entre la Auditoría Interna del municipio y la Contraloría General del Estado para abordar las controversias surgidas. Guerrero enfatizó la importancia de recuperar aproximadamente 14 millones de bolivianos, un objetivo que el Concejo Municipal está decidido a alcanzar
