El Museo Nacional Arqueológico y Paleontológico de Bolivia, bajo la dirección de Roberto Mobarec, se ha consolidado como una institución singular en el país, destacándose por su vasta colección en los campos de la arqueología y la paleontología. Mobarec subraya que el museo ha renovado sus espacios y está listo para recibir hasta 200 visitantes diarios, especialmente en esta época del año, cuando la afluencia de turistas de diversas regiones aumenta notablemente.
El director del museo enfatiza la riqueza de su acervo, que no solo es un testimonio del pasado arqueológico, sino que también ofrece una perspectiva única sobre la historia natural de la región. En el ámbito de la paleontología, se han catalogado más de 50 especies en la zona de Tarija, muchas de las cuales tienen su origen en Sudamérica, mientras que otras provienen de Norteamérica, resultado de intercambios científicos a nivel continental. Esta amplia variedad de especies convierte al museo en un punto de referencia para estudiantes, investigadores y turistas que buscan comprender mejor la historia prehistórica de Bolivia.
No obstante, el museo enfrenta importantes retos financieros. Mobarec menciona que, a pesar de no contar con el respaldo de la Gobernación ni de la universidad, existe un optimismo compartido respecto al potencial turístico de Tarija. Resalta el compromiso tanto del personal del museo como de la comunidad local para asegurar la continuidad y el crecimiento de esta valiosa institución.
El Museo Nacional Arqueológico y Paleontológico no solo es un destino imperdible para quienes visitan Tarija, sino que también juega un papel crucial en la promoción de la cultura y el turismo en la región, atrayendo a aquellos interesados en explorar su rica herencia histórica
