Los asambleístas indígenas han manifestado que la reducción de salarios es una medida inevitable que afectará no solo al órgano legislativo, sino a toda la administración gubernamental del departamento, debido a la disminución de los ingresos. Berio Sánchez, representante de la comunidad weenhayek, subrayó que esta problemática ha sido discutida desde el año anterior y que, como parte del pueblo indígena, son conscientes de que la crisis económica trasciende lo local y se presenta a nivel nacional.
Sánchez expresó que la preocupación por la situación económica es evidente y que no se trata de un fenómeno aislado. Aseguró que existe la capacidad y el criterio necesarios para alcanzar un consenso que beneficie a todos. Reconoció que el desafío económico no puede ser ignorado y que es fundamental abordar el tema de manera profunda y continua.
El legislador también fue consultado sobre su disposición a aceptar una reducción en sus salarios. Respondió que, teniendo en cuenta las circunstancias actuales, es posible llegar a acuerdos favorables tras las negociaciones, enfatizando que este tipo de decisiones no pueden ser evadidas.
En cuanto a la propuesta de una nueva escala salarial presentada por la gobernación, Sánchez se abstuvo de comentar sobre cifras específicas relacionadas con los salarios de los asambleístas, indicando que en dicha propuesta no se incluyó al legislativo. A pesar de la tensión que existió el año pasado entre la directiva de la Asamblea y el Ejecutivo, se han iniciado diálogos para buscar consensos.
En otro ámbito, el legislador también se refirió a la situación del río Pilcomayo, señalando que los niveles de agua han disminuido debido a la reducción de las lluvias, que fueron intensas a finales del año pasado, pero que ahora se presentan de manera intermitente. A pesar de esta calma, se mantiene un monitoreo constante, especialmente en relación con las lluvias en la cuenca alta, que podrían provocar crecidas repentinas. Sin embargo, en este momento, la situación es relativamente tranquila
