La unidad de Medio Ambiente del municipio de Cercado, liderada por el ingeniero Boris Fernández, ha tomado medidas ante la operación irregular de más de 20 comedores ubicados en el lago San Jacinto. Estas instalaciones han sido notificadas por operar sin los permisos necesarios.
Fernández destacó la preocupación por la presencia de comedores flotantes que, aunque ofrecen servicios a la comunidad, carecen de las garantías adecuadas, lo que representa un riesgo significativo para los usuarios. La situación se agrava por la venta de bebidas alcohólicas en estos lugares, lo que aumenta la probabilidad de accidentes, como caídas al lago, cuyas consecuencias podrían ser trágicas.
El ingeniero hizo un llamado a la responsabilidad en la prestación de estos servicios, enfatizando la importancia de cumplir con los estándares de inocuidad, calidad y seguridad para proteger a los asistentes
