La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) se encuentra inmersa en un proceso técnico y ambiental minucioso para definir la mejor ruta que facilite la conexión entre Tarija y el Gran Chaco, un proyecto de gran relevancia estratégica y social para la región. Este esfuerzo forma parte del ambicioso Corredor del Sur, una iniciativa que busca no solo mejorar las vías internas sino también consolidar un corredor internacional que integrará a Bolivia con países vecinos como Paraguay, Brasil, Chile y Argentina.

El presidente de la ABC, Ernesto Farfán, ha señalado que se está evaluando la posibilidad de evitar el paso por El Angosto de Villa Montes debido a las complicaciones técnicas y ambientales que presenta esta zona. En concreto, la presencia de rocas de gran tamaño dificulta la extracción del material necesario para la construcción, especialmente considerando que el río se encuentra muy cerca, lo que añade un riesgo ambiental considerable. Esta situación ha llevado a los técnicos a considerar alternativas viables que minimicen el impacto ecológico, una prioridad establecida por las directrices del presidente Rodrigo Paz.

Entre las opciones que actualmente se analizan se encuentra el trazado por la quebrada “Los Monos”, así como soluciones constructivas más complejas como la implementación de túneles y viaductos para sortear obstáculos naturales sin afectar significativamente el entorno. La ABC ha establecido una mesa técnica permanente dedicada a este análisis detallado, con el compromiso de presentar en breve un informe sobre cuál es la mejor opción en términos técnicos, ambientales y económicos. Este informe incluirá además una estimación clara del costo total del proyecto.

El desarrollo de esta carretera no solo tiene como objetivo mejorar la infraestructura vial local sino también contribuir al progreso integral del Corredor del Sur. Esta vía internacional será fundamental para fortalecer los vínculos comerciales y sociales entre Bolivia y sus países vecinos, facilitando así el intercambio regional y potenciando el desarrollo económico. La finalización de esta ruta es especialmente significativa para localidades como Villa Montes y Tarija, donde varios tramos aún están pendientes o en fase de proyección.

Entre estos tramos destacan aquellos comprendidos entre Hornillos y Las Carreras, vinculando Potosí con Chuquisaca; así como los corredores desde Uyuni hasta Hito 60 y otros sectores estratégicos dentro del Chaco boliviano. La culminación del camino hacia esta región es vista como una prioridad nacional debido a su trascendencia histórica: en 2032 se cumplirán cien años desde el inicio de la Guerra del Chaco, un conflicto emblemático en la historia boliviana que enfatiza la importancia simbólica y práctica de contar con una vía internacional plenamente operativa hacia esta zona.

Desde una perspectiva institucional, este proyecto representa un compromiso ineludible tanto para el Gobierno central como para las autoridades locales. Se considera una deuda histórica con Tarija y con toda la región del Chaco, por lo cual se están destinando esfuerzos significativos desde el Ministerio de Obras Públicas y la ABC para garantizar su ejecución exitosa.

En cuanto al proceso administrativo para avanzar con estas obras, Farfán ha explicado que existen varias alternativas sobre cómo proceder con los contratos. Una opción es realizar una licitación bajo la modalidad “llave en mano”, donde una empresa adjudicataria se encargue desde los estudios hasta el diseño final y posterior construcción. Otra posibilidad es separar estas fases para licitar primero el diseño final antes de iniciar la ejecución física de las obras. Ambas opciones están siendo evaluadas cuidadosamente para seleccionar aquella que asegure mayor eficiencia técnica y financiera.

Adicionalmente, otro tramo crucial dentro de esta red vial es el que conecta Palos Blancos con Campo Pajoso pasando por Caraparí hasta llegar a Yacuiba. En este trayecto destaca especialmente la necesidad de concretar un túnel en la serranía del Aguaragüe, obra considerada fundamental para mejorar significativamente las condiciones del camino. Actualmente se trabaja en conseguir un decreto supremo que declare esta obra como prioridad nacional; este instrumento legal facilitará posteriormente la búsqueda de financiamiento adecuado y permitirá iniciar lo antes posible su ejecución.

Este conjunto integrado de proyectos evidencia no solo una visión estratégica para potenciar las comunicaciones terrestres en el sur boliviano sino también un compromiso serio por equilibrar desarrollo e impacto ambiental. La continuidad en los estudios técnicos junto con los procesos administrativos encaminados aseguran que estas infraestructuras puedan concretarse dentro de plazos razonables, beneficiando directamente a las poblaciones locales así como fortaleciendo las relaciones internacionales a través del Corredor del Sur

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts