La administración municipal de Tarija se encuentra gestionando un soporte financiero adicional, considerado esencial para afrontar el cierre de gestión estatal. Esta medida se justifica ante la notable disminución de los ingresos propios del municipio y la reducción en las transferencias provenientes del Estado.
El secretario de Economía del municipio, Renán Castillo Méndez, ha señalado que, sin la inyección de estos recursos complementarios, la estabilidad financiera del cierre de gestión podría verse comprometida. En este contexto, se están llevando a cabo conversaciones con el nuevo gobierno para solicitar que el Ministerio de Economía instruya la asignación y transferencia expedita de fondos adicionales a las entidades subnacionales, basándose en la proyección de recursos por coparticipación.
Históricamente, el municipio ha recibido aproximadamente 20 millones de bolivianos en concepto de estos recursos adicionales en gestiones anteriores. La expectativa actual es que esta cifra se mantenga o incluso mejore, fundamentada en la tendencia de crecimiento en las recaudaciones de impuestos nacionales a lo largo de los años. Estos fondos son cruciales para revitalizar la economía de los gobiernos municipales.
La situación actual se complica debido a la dificultad para cumplir con las obligaciones de pago. Los ingresos por impuestos locales han experimentado una caída significativa, y las demoras en las transferencias de recursos estatales han exacerbado un escenario de iliquidez, impidiendo el cumplimiento de los compromisos económicos asumidos. Esta falta de liquidez representa un desafío considerable para la operatividad y el cierre de las cuentas municipales
