El alcalde de Tarija, Johnny Torres, ha manifestado su descontento ante lo que percibe como un trato desigual hacia su departamento en lo que respecta a las tarifas aéreas. Según él, esta situación está repercutiendo negativamente en el crecimiento del turismo en la región.
Torres ha señalado que las tarifas de los vuelos son desproporcionadas al comparar trayectos de similar duración. Por ejemplo, un vuelo de La Paz a Santa Cruz, que dura aproximadamente 50 minutos, tiene un costo de 500 bolivianos, mientras que el mismo tiempo de vuelo hacia Tarija supera los 1.000 bolivianos. Además, el pasaje en el trayecto entre Santa Cruz y Tarija alcanza los 1.500 bolivianos, lo que considera un obstáculo significativo para el desarrollo turístico.
A esta problemática se suma la escasez de diésel, que afecta el transporte por tierra y reduce las alternativas de movilidad para los visitantes que desean explorar Tarija. Torres ha indicado que la situación se complica aún más, ya que los autobuses tienen limitaciones para trasladar a los turistas.
El alcalde también ha puesto de relieve las restricciones existentes en el uso de tarjetas de crédito, lo que añade un inconveniente para los turistas. La normativa vigente establece un límite de gasto de 100 dólares al mes, lo que afecta a aquellos que desean realizar pagos por reservas de alojamiento o servicios turísticos.
Por último, Torres ha subrayado la escasez de vuelos hacia Tarija como un desafío crucial, señalando que la aerolínea estatal BOA ha perdido cinco aviones, lo que ha reducido la frecuencia de los vuelos. En este contexto, el alcalde ha hecho un llamado a las autoridades nacionales para que implementen acciones que mejoren la conectividad y promuevan el desarrollo económico de la región
