El aspirante a la Gobernación de La Paz por la agrupación política Venceremos, Andrés “Chino” Gómez, ha delineado una propuesta electoral centrada en la recuperación del poder para la ciudadanía común, alejándose de las prácticas políticas tradicionales que, según él, han estado dominadas por figuras que perpetúan su permanencia en cargos públicos para beneficio propio. Durante una caminata con simpatizantes hacia la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Gómez enfatizó que su campaña busca devolver el control a la gente de a pie, evitando que los llamados “eternos vividores de la política” sigan explotando las posiciones de poder en función de intereses personales y no colectivos.
El recorrido realizado por Gómez partió desde la parada Micro CH, ubicada en Las Antenas de El Alto, hasta las inmediaciones de la universidad paceña. En esta marcha participaron también el candidato a la Alcaldía de La Paz por Venceremos, Waldo Albarracín, junto con decenas de ciudadanos que se sumaron voluntariamente al trayecto. Este hecho refleja un creciente interés y respaldo popular hacia un proyecto político que se presenta como una alternativa fresca y alejada de las estructuras tradicionales.
Uno de los aspectos más destacados dentro del discurso y desarrollo de esta campaña es su consolidación a partir del apoyo espontáneo y genuino de ciudadanos comunes, quienes han decidido contribuir sin intermediarios ni grandes recursos económicos. Gómez ha reiterado en diversas ocasiones que su candidatura no cuenta con padrinazgos políticos ni financiamientos millonarios provenientes de grupos empresariales o poderosos sectores. Esto ha llevado a que el impulso popular se manifieste en pequeñas pero significativas acciones individuales o comunitarias.
Por ejemplo, en Ciudad Satélite, El Alto, dos ciudadanos identificados como Rodrigo Aparicio y Alina Villarpando entregaron paquetes de ambientadores para autos destinados a ser usados como material promocional para la campaña. Este gesto fue complementado por otra persona que aportó llaveros con la imagen del candidato, los cuales comenzaron a distribuirse entre vecinos y simpatizantes. Según Gómez, estos aportes materiales son menos importantes en cantidad que el significado detrás del acto mismo: un compromiso ciudadano voluntario para apoyar una propuesta política basada en dignidad y confianza.
Asimismo, José Luis Aruquipa, un emprendedor local paceño, decidió apoyar económicamente la instalación de una gigantografía con motivos de campaña sobre la avenida 6 de Marzo en El Alto. Esta arteria es una vía principal y estratégica para alcanzar visibilidad entre los habitantes urbanos y suburbanos. Para el candidato por Venceremos, este tipo de acciones demuestran un respaldo auténtico que surge fuera del ámbito convencional y jerárquico del sistema político tradicional.
Adicionalmente, se han registrado casos similares en diferentes barrios donde vecinos han tomado iniciativas propias para mostrar su apoyo sin recibir ninguna solicitud directa ni esperar beneficios políticos o laborales a cambio. En Alto Lima, Efraín Chávez y Lucía Mamani imprimieron un banner con la imagen del candidato y lo colocaron en el frente de su vivienda; mientras que en Miraflores una vecina instaló un cartel similar sobre la avenida Saavedra. Estos actos espontáneos evidencian cómo el sentimiento colectivo se está canalizando hacia una campaña construida desde abajo hacia arriba.
El testimonio del propio Gómez señala que estas expresiones populares no están motivadas por expectativas personales sino por un deseo compartido entre ciudadanos comunes: transformar el futuro político y social de La Paz. No buscan favores ni cargos públicos; lo único que piden es un cambio real y significativo para mejorar las condiciones generales.
En conjunto, estas manifestaciones reflejan cómo la campaña liderada por Andrés “Chino” Gómez está tomando fuerza principalmente gracias al tejido social conformado por redes vecinales y apoyos individuales desinteresados. Este fenómeno representa una forma distinta —y posiblemente renovadora— de hacer política local basada en confianza mutua y participación ciudadana activa. Frente al desencanto generado por los llamados “eternos vividores” dentro del aparato político tradicional, esta iniciativa busca reinstaurar valores como dignidad, competencia sana y compromiso auténtico con el bienestar colectivo dentro del escenario electoral paceño
