La Asamblea Legislativa de Tarija enfrenta la necesidad de ajustar su presupuesto debido a la caída significativa en los ingresos previstos, lo que podría implicar una reducción en los salarios de legisladores y funcionarios para evitar déficits mayores. El presidente del organismo, Damián Castillo Villarrubia, señaló que es fundamental implementar un reajuste para garantizar el funcionamiento básico del legislativo sin incurrir en gastos superiores a los recursos disponibles.

Actualmente, el presupuesto asignado para este año es de 14.7 millones de bolivianos, cifra considerablemente menor a los 17.5 millones programados para 2026, los cuales ya fueron reducidos ante la disminución de ingresos. La incertidumbre sobre la cantidad exacta de recursos que finalmente se recibirán complica la planificación financiera, ya que ni siquiera la gobernación tiene claridad sobre los fondos que llegarán.

Castillo enfatizó que la Asamblea debe priorizar el pago del personal y el mantenimiento de sus operaciones, advirtiendo que, de no contar con los recursos necesarios, podrían enfrentarse a un cierre temporal. Además, indicó que las decisiones sobre posibles ajustes salariales y otras medidas económicas deberán definirse antes de febrero para adaptarse a la realidad presupuestaria.

El presidente también recordó que, a pesar de la expectativa de reducir el número de legisladores de 60 a 18 para disminuir costos, esta modificación no se ha concretado hasta el momento. La disparidad entre lo presupuestado y lo efectivamente recibido es un problema recurrente; el año pasado, la Asamblea recibió un 34% menos de lo asignado inicialmente, situación que se prevé repetir este año.

Finalmente, Castillo mencionó que la Asamblea enfrenta deudas aproximadas a 1.7 millones de bolivianos, lo que añade presión para realizar ajustes urgentes y mantener la estabilidad financiera del organismo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts