La Asociación de Egresados de la Academia Diplomática de Bolivia ha retomado sus actividades, poniendo fin a un periodo de casi dieciséis años de inactividad. Durante la reciente investidura de su nueva directiva, Javier Viscarra Valdivia, quien asume la presidencia de la entidad revitalizada, enfatizó la urgencia de restaurar la profesionalidad en el ámbito diplomático nacional.
Viscarra Valdivia destacó una significativa merma en la influencia internacional del país, atribuyendo este deterioro a una gestión exterior que, según su análisis, ha carecido de la previsión necesaria y ha delegado negociaciones cruciales a personal sin la debida preparación. Esta situación, sostuvo, ha implicado una considerable pérdida de posicionamiento estratégico para la nación en el escenario global.
El flamante directorio ha definido como su propósito central la consolidación de un servicio exterior robusto, cimentado en los principios de la meritocracia, la formación especializada y la defensa estratégica de los intereses fundamentales del Estado boliviano.
Como una clara manifestación de este retroceso institucional, Viscarra Valdivia aludió a la exclusión del país de proyectos de infraestructura regional de envergadura. Mencionó específicamente las trayectorias proyectadas para el corredor bioceánico y la futura red ferroviaria de integración, observando que sus trazados actuales se sitúan considerablemente al norte del límite internacional y distantes de la frontera sur de Bolivia. Este desvío geográfico, argumentó, no es fortuito, sino el resultado directo de una política exterior que carece de una dirección definida.
Los esfuerzos colectivos de la asociación reactivada se orientan, por tanto, a restablecer un marco diplomático capaz de navegar eficazmente las complejidades del panorama global y de salvaguardar las aspiraciones nacionales con pericia
