En un esfuerzo conjunto para frenar la propagación del dengue y la chikungunya, el municipio de Bermejo implementó una medida excepcional que alteró radicalmente la rutina diaria de sus habitantes. Desde primeras horas de la mañana del miércoles, tanto las actividades comerciales como las públicas permanecieron suspendidas, generando un ambiente inusual de quietud en las calles y barrios. Esta decisión, establecida formalmente a través de la Resolución N.º 001/2026 emitida por el Comité de Operaciones de Emergencia Municipal, responde a la necesidad urgente de controlar y eliminar los criaderos del mosquito Aedes aegypti, principal vector de estas enfermedades que han comenzado a afectar a la población local.
La suspensión abarcó no solo el comercio sino también las instituciones educativas, con el fin de facilitar la participación activa y masiva de los vecinos en las labores de limpieza. Esta paralización temporal tiene como propósito central concentrar los esfuerzos comunitarios en la revisión y saneamiento exhaustivo de viviendas, patios y cualquier recipiente que pueda acumular agua estancada, condiciones ideales para el desarrollo larvario del mosquito transmisor. La llamada a la acción se fundamenta en datos epidemiológicos preocupantes: hasta el momento se han confirmado 43 casos positivos de chikungunya en la zona, cifra que evidencia un aumento significativo y justifica el refuerzo inmediato de las medidas sanitarias.
Las autoridades locales han intensificado las acciones preventivas mediante campañas de fumigación focalizada en barrios específicos y tareas sistemáticas de descacharrado, que consisten en retirar objetos inservibles o acumuladores de agua que actúan como criaderos naturales. Este tipo de intervenciones busca reducir rápidamente la densidad del vector y evitar así nuevos contagios que podrían desbordar los servicios médicos disponibles. La estrategia subraya la importancia crucial del compromiso ciudadano, pues gran parte del ciclo reproductivo del mosquito ocurre en espacios domésticos donde los residentes tienen control directo para eliminar posibles focos.
En cuanto al tránsito fronterizo, se mantuvo operativo el paso por chalanas entre Aguas Blancas y Bermejo, con servicios migratorios funcionando con normalidad. Sin embargo, la circulación peatonal y comercial fue notablemente baja debido al cierre temporal de comercios en el lado boliviano producto también del operativo sanitario. Esta situación refleja cómo las medidas adoptadas trascienden las fronteras administrativas y afectan a comunidades vecinas involucradas en una dinámica conjunta para mitigar el impacto epidemiológico.
Por otro lado, la ruta hacia Tarija permaneció abierta sin interrupciones, garantizando la conectividad regional esencial para desplazamientos necesarios durante esta jornada especial. La coordinación entre diferentes sectores gubernamentales y sociales evidencia una respuesta integral orientada a proteger la salud pública mediante acciones concretas y temporales pero contundentes.
En definitiva, esta jornada extraordinaria en Bermejo pone en primer plano la importancia del trabajo comunitario coordinado con políticas públicas efectivas para enfrentar amenazas sanitarias emergentes. La suspensión masiva de actividades busca no solo contener un brote actual sino también generar conciencia sobre hábitos preventivos sostenibles que contribuyan a disminuir riesgos futuros asociados a enfermedades transmitidas por vectores domiciliarios. La experiencia local aporta un ejemplo claro sobre cómo movilizar recursos humanos y técnicos ante desafíos complejos que requieren respuestas rápidas e inclusivas por parte de toda la ciudadanía
