El Tribunal de Ética de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) emitió un fallo el 3 de diciembre que permite a Ronald Raldes retomar su cargo como presidente de Oriente Petrolero, tras modificar la sanción que pesaba sobre él desde julio. Esta decisión, que elimina la prohibición de un año para ejercer actividades deportivas y dirigenciales, mantuvo únicamente una multa económica de 500 dólares con un plazo de pago de diez días. La resolución se basó en la ausencia de pruebas que vinculen a Raldes con los audios que motivaron la investigación por presunta conspiración contra el presidente de la FBF, Fernando Costa.
Raldes había presentado un recurso de revisión extraordinaria el 4 de noviembre, señalando errores en el proceso y falta de evidencias en su contra. Además, incorporó nuevas pruebas a finales de noviembre, incluyendo la resolución que sancionó con multas a otros involucrados en el caso, como Marcelo Claure y Rodrigo Quirós. Aunque el Tribunal reconoció la participación pasiva de Raldes en una reunión donde se mencionaron acciones contra la dirigencia federativa, consideró que su rol no ameritaba una suspensión prolongada, por lo que decidió flexibilizar la sanción y habilitar su regreso.
No obstante, esta medida generó una fuerte reacción negativa en varios sectores de la hinchada. Grupos como Los de Prefe, Los de Siempre, la Asociación de Coleccionistas, La General y socios autoconvocados de diversas categorías emitieron un comunicado conjunto rechazando la continuidad de Raldes en la presidencia del club. En el documento, señalan que su gestión ha llevado a una profunda crisis institucional y deportiva, y que su retorno no genera confianza ni estabilidad, provocando malestar generalizado entre hinchas, socios y la comunidad del club.
Estas agrupaciones exigen la renuncia de Raldes y solicitan a la Comisión Electoral de la FBF que acorte su mandato para convocar a elecciones anticipadas, con el objetivo de renovar completamente el Comité Ejecutivo. Consideran que Oriente Petrolero requiere una nueva dirigencia capaz de recuperar la institucionalidad y devolver la grandeza al club.
El ambiente en torno a la dirigencia del club se mantiene tenso. Desde el entorno de Raldes minimizan el rechazo, recordando que ya enfrentó críticas al asumir inicialmente, pero la situación entre socios e hinchas se complica en un momento crucial para la estabilidad institucional. Aunque la decisión definitiva sobre su regreso aún no está tomada, el panorama se presenta más conflictivo que nunca
