Tras varios días de tensiones y movilizaciones, los transportistas y dirigentes cívicos del departamento de Beni acordaron levantar el paro que mantenían en protesta por la escasez y las restricciones en el suministro de gasolina. Esta decisión fue tomada tras una reunión con representantes del Gobierno nacional, en la que se lograron compromisos importantes para atender las demandas locales.
El conflicto se había originado principalmente por las limitaciones en la distribución de combustible, especialmente la gasolina Especial Plus, que afectó de manera significativa el abastecimiento en la región. La falta de este insumo generó trastornos en el transporte público y privado, impactando directamente en la movilidad de las personas y el desarrollo económico local. La protesta buscaba revertir esta situación, exigiendo soluciones concretas a las autoridades.
Durante el encuentro, participaron los ministros de Hidrocarburos y de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, quienes escucharon atentamente las peticiones planteadas por los dirigentes benianos. Entre los compromisos asumidos por el Gobierno destaca la instalación de una distribuidora propia de gasolina para el departamento, lo cual busca garantizar un suministro más estable y autónomo frente a las dificultades actuales. Además, se acordó eliminar el cupo límite de 120 litros impuesto anteriormente, medida que había restringido severamente la cantidad de combustible disponible para los usuarios locales.
Otro punto relevante fue la restitución del director regional de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), una figura clave para la gestión del sector energético en Beni. Esta decisión responde a las inquietudes expresadas por los dirigentes sobre la administración y supervisión del abastecimiento en la región.
El ministro de Hidrocarburos destacó que no solo se atendieron las demandas vinculadas al combustible sino también otras preocupaciones relacionadas con el desarrollo productivo y rural. Asimismo, aseguró que se establecerán plazos claros para implementar estas medidas y que mantendrán un contacto permanente con el Comité Cívico local para monitorear el cumplimiento de los acuerdos.
Pese a este avance, los dirigentes benianos advirtieron que mantenerán una postura vigilante y podrían retomar medidas de presión si dentro de 48 horas no se observa un cumplimiento efectivo de lo pactado. Este plazo refleja la urgencia con que se requiere resolver los problemas derivados del desabastecimiento y garantizar un flujo normalizado tanto del transporte como del suministro energético.
El levantamiento del paro supone un respiro para la población beniana, cuya vida cotidiana había sido afectada por las restricciones en el combustible. La medida permitirá reactivar gradualmente las actividades comerciales y sociales dependientes del transporte, mejorando así la dinámica económica regional. Sin embargo, también pone sobre la mesa la necesidad de fortalecer las infraestructuras y mecanismos locales para evitar futuras crisis similares.
En definitiva, esta negociación evidencia la importancia del diálogo entre autoridades y sectores sociales para resolver conflictos que impactan directamente en servicios esenciales. La atención a estas demandas refleja un compromiso gubernamental con las regiones más afectadas por problemas estructurales relacionados con el abastecimiento energético y su gestión administrativa. El seguimiento a estos acuerdos será clave para consolidar una estabilidad duradera en Beni
