La Academia cruceña afronta la próxima fase de la competición con una ventaja notable tras el contundente triunfo por 5-0 logrado en el partido de ida. Este marcador favorable le proporciona un amplio margen de tranquilidad para manejar la serie, permitiendo al equipo planificar el encuentro de vuelta con mayor confianza y sin la presión de tener que remontar un resultado adverso. La diferencia en el marcador refleja claramente la superioridad exhibida en el primer enfrentamiento, lo que coloca al equipo en una posición cómoda para asegurar su pase a la siguiente ronda.
El cuerpo técnico, encabezado por el entrenador Mauricio Soria, evalúa la posibilidad de mantener la misma alineación que consiguió la goleada en Santa Cruz. Esta decisión apunta a preservar la continuidad y aprovechar la química y el rendimiento demostrado por los jugadores en el partido anterior. De confirmarse esta estrategia, Uraezaña se mantendría como guardameta titular, respaldado por una línea defensiva compuesta por Cabral, Valverde, Vila y Giménez. En el mediocampo, Abisab Bejarano, Villarroel e Hinojosa serían los encargados de controlar el juego y distribuir balones, mientras que Vásquez y Villarroel liderarían el ataque celeste, buscando ampliar o consolidar la ventaja en el marcador global.
Una noticia alentadora para el equipo académico es que no se reportan lesiones dentro del plantel; esto significa que todos los jugadores están disponibles para ser considerados por el cuerpo técnico. La ausencia de contratiempos físicos permite contar con todas las opciones tácticas y estratégicas para enfrentar este compromiso decisivo. Esta situación es especialmente relevante en torneos eliminatorios donde cualquier baja puede afectar significativamente las posibilidades de avanzar.
Por su parte, Blooming encara este partido con diferentes escenarios posibles. Aunque podría cerrar la llave con una victoria o incluso un empate, también una derrota por un margen reducido le permitiría avanzar a semifinales debido a los criterios establecidos en la competición. No obstante, dentro del entorno celeste —incluyendo directivos e hinchada— existe una clara intención de sellar la clasificación con autoridad y no depender únicamente de resultados ajustados o favorables desde lo numérico. Este planteamiento refleja una mentalidad competitiva orientada a demostrar superioridad y control durante los encuentros decisivos.
Más allá del compromiso actual, la Academia ya comienza a preparar su participación en otro torneo importante: la Copa Sudamericana. El próximo desafío será contra San Antonio Bulo Bulo en un duelo único programado para disputarse en el estadio Tahuichi Aguilera. Este encuentro tendrá lugar el miércoles 4 de marzo y definirá quién avanzará a la fase de grupos del certamen internacional. Alcanzar esa instancia implica asegurar al menos seis partidos más —tres como local y tres como visitante— lo que representa una oportunidad significativa tanto desde lo competitivo como desde lo económico para el club.
En síntesis, la Academia cruceña llega a esta etapa con múltiples motivos para mantener una actitud optimista gracias a su desempeño previo y a las condiciones favorables dentro del plantel. La combinación entre un resultado sólido obtenido anteriormente, un equipo sin lesiones importantes y una planificación estratégica enfocada en mantener las fortalezas exhibidas posiciona al club como favorito para avanzar en esta fase del torneo local. Al mismo tiempo, su mirada está puesta ya en desafíos internacionales que podrían consolidar aún más su crecimiento deportivo durante esta temporada
