Tras una breve interrupción en sus actividades, el equipo de Blooming retomará los entrenamientos este viernes. La pausa de dos días, concedida por el cuerpo técnico, ha permitido a los jugadores un necesario reposo, especialmente considerando la ausencia de partidos programados para el próximo fin de semana. Este receso se perfila como una oportunidad crucial para la recuperación física del plantel y para que los futbolistas aquejados por lesiones avancen en sus respectivos procesos de rehabilitación, de cara al próximo compromiso fijado para el sábado 18 de octubre.
El conjunto celeste ha enfrentado un período desafiante en cuanto a la condición física de sus integrantes. Durante el reciente encuentro disputado el domingo contra Guabirá, Matías Abisab y Guido Vadalá tuvieron que abandonar el campo de juego por sendas lesiones, engrosando así una ya extensa lista de bajas debido a diversas dolencias musculares. Los primeros reportes médicos indican que Vadalá presenta un desgarro de segundo grado, de aproximadamente dos centímetros, en la región cercana a la cadera. Por su parte, Abisab sufrió una afectación en la rodilla, y se aguardan los resultados de estudios adicionales para determinar la gravedad exacta de su situación.
No obstante, hay señales alentadoras respecto a la recuperación de Santiago Etchebarne y Martín Alaniz, quienes muestran una evolución positiva de sus dolencias y se anticipa su reincorporación a los entrenamientos grupales en un futuro cercano. Se espera que esta pausa en la rutina de trabajo contribuya significativamente a la paulatina recuperación de los efectivos del equipo.
A pesar de la tregua en el calendario deportivo, la atmósfera interna del club no se percibe completamente serena. Recientemente, ha trascendido la información sobre un incidente que involucró al director técnico Mauricio Soria y al mediocampista Arquímedes Figuera. Si bien algunas versiones iniciales apuntaban a un enfrentamiento físico, se ha aclarado que, aunque no hubo agresión, sí se produjo una acalorada discusión entre ambos. Este episodio ha cobrado mayor relevancia tras los comentarios de Mario Cronenbold, precandidato a la presidencia de la institución, quien afirmó que el martes se estuvo cerca de un altercado físico entre el entrenador y el jugador. Cronenbold vinculó la tensión a la supuesta deuda de tres meses de salarios a los futbolistas, señalando que los jugadores se habrían negado a entrenar y que Soria habría impuesto su autoridad. El aspirante a la dirigencia del club enfatizó la preocupación por la falta de pagos y el impacto que esta situación genera en la convivencia diaria del plantel
