Transportistas del municipio de Yapacaní, ubicado a unos 130 kilómetros al norte de Santa Cruz de la Sierra, han confirmado la implementación de un bloqueo carretero de carácter indefinido. La medida de presión iniciará este lunes 12 de mayo a partir de las 7:00 de la mañana y afectará la ruta que conecta los departamentos de Santa Cruz y Cochabamba.
El punto focal del corte de ruta se establecerá en el área del puente que cruza el río Yapacaní. Esta movilización cuenta con el respaldo de al menos catorce organizaciones locales, quienes exigen la atención a diversas problemáticas que afectan al sector. Entre las principales demandas se encuentran la rehabilitación y mantenimiento de las vías de comunicación, la resolución de inconvenientes relacionados con la coloración del combustible y la instalación de una estación de servicio en la zona, ante las constantes dificultades para el abastecimiento.
Representantes del sector transporte han señalado el grave deterioro de la carretera que une Yapacaní con Bulo Bulo, indicando que su mal estado ha sido causa de accidentes de tránsito. Existe una percepción de incumplimiento por parte de la entidad estatal encargada de la infraestructura vial respecto a compromisos previamente adquiridos.
Por su parte, desde la administración de carreteras se ha informado sobre reuniones con autoridades municipales de Yapacaní y otras instancias locales para abordar los requerimientos planteados. No obstante, descartan que la condición actual de la infraestructura vial sea el único o principal motivo detrás de la anunciada movilización.
El ministro de Obras Públicas y Transporte se ha referido a la anunciada protesta, calificándola como una acción de índole política. Según la autoridad, el municipio de Yapacaní cuenta con una red vial en buenas condiciones, resultado de la planificación y el trabajo de su cartera.
Otro punto de controversia es la ausencia de ejecutivos de la petrolera estatal en las mesas de diálogo. Los transportistas consideran que esta falta de presencia sugiere la ausencia de resultados positivos en las gestiones, lo que refuerza su decisión de llevar adelante el bloqueo, enfatizando la seriedad de sus reclamos.
Los transportistas también expresan preocupación por la pigmentación rojiza que se añade a la gasolina y el diésel, argumentando que este aditivo estaría causando daños a sus vehículos. La petrolera estatal ha explicado anteriormente que dicha coloración se aplica en áreas de riesgo y zonas fronterizas como medida de control para prevenir el uso de combustibles en actividades ilícitas. Sin embargo, la compañía descarta que el pigmento tenga efectos perjudiciales en el rendimiento o la integridad de los motores.
El gremio de transportistas ha solicitado comprensión a la ciudadanía afectada por el bloqueo, reiterando que su objetivo es conseguir soluciones de fondo que beneficien al municipio en su conjunto.
Cabe mencionar que en el Trópico de Cochabamba, organizaciones de transportistas también han manifestado la posibilidad de adoptar medidas de protesta similares, incluyendo cortes de ruta
