Una representante legislativa nacional ha expresado inquietudes sobre la falta de protección efectiva para la riqueza cultural de Bolivia. Según su perspectiva, países vecinos estarían intentando apropiarse de estas manifestaciones culturales.
En respuesta a esta situación, se han impulsado diversas propuestas legislativas enfocadas en la defensa del patrimonio cultural y en la prevención del plagio. Se hizo una referencia específica a las acciones observadas en la región de Puno, en el vecino país de Perú.
Se considera que estas iniciativas han tenido un éxito parcial. De un total de nueve proyectos de ley presentados, incluyendo uno relacionado con la celebración del Jueves de Comadres, seis han sido aprobados hasta la fecha.
No obstante, aún quedan cuatro proyectos de ley pendientes de aprobación, los cuales continúan siendo promovidos. Entre estos se encuentran propuestas destinadas a proteger danzas emblemáticas como la Diablada y la Cullaguada, que también son objeto de intentos de apropiación por parte del país colindante.
Más allá de la necesidad de defender estas expresiones dancísticas, se subraya que no se está valorando adecuadamente el impacto económico que generan, particularmente en términos de turismo.
La situación actual, se argumenta, resulta en un tipo de turismo que podría calificarse de secundario para Bolivia. Los visitantes a menudo se dirigen primero a Puno, Perú, donde se promociona a nivel mundial la supuesta propiedad de estas danzas, para luego realizar visitas breves a Bolivia.
Este fenómeno, se enfatizó, perjudica considerablemente la economía nacional. La legisladora señaló que la principal motivación detrás de su esfuerzo por defender el patrimonio cultural boliviano es precisamente la posibilidad de generar movimiento económico, impulsar la venta de servicios y fomentar el turismo a partir de la protección efectiva de esta riqueza cultural
