El expresidente brasileño Jair Bolsonaro fue trasladado a una prisión en Brasilia para cumplir su condena por intento de golpe de Estado, en condiciones consideradas más favorables según una resolución judicial. Bolsonaro, quien fue sentenciado a 27 años de prisión tras ser declarado culpable de conspirar para mantenerse en el poder luego de su derrota electoral en 2022, permanecerá en el centro penitenciario Papuda, ubicado en las afueras de la capital.
Este traslado se produce días después de que su defensa solicitara nuevamente la prisión domiciliaria por razones humanitarias, debido a problemas de salud que el exmandatario de 70 años enfrenta desde un ataque con arma blanca en 2018 y recientes complicaciones médicas. Hasta ahora, Bolsonaro estaba recluido en una habitación dentro de la sede de la Policía Federal en Brasilia.
La decisión judicial, firmada por el magistrado encargado del caso, establece que Bolsonaro tendrá un espacio exclusivo dentro del complejo penitenciario, con comodidades como cocina, televisión, cama matrimonial y un área externa privada. Además, podrá recibir visitas en mayor cantidad, tomar sol y realizar ejercicios en cualquier momento, contando con equipo como una cinta de correr y una bicicleta, conforme a recomendaciones médicas.
A pesar de que las nuevas condiciones fueron calificadas como más favorables, miembros de la familia del exmandatario han criticado el traslado, calificándolo como un ambiente carcelario severo. La defensa y sus aliados continúan cuestionando las condiciones de reclusión y solicitan la prisión domiciliaria por motivos de salud.
El juez a cargo ha rechazado en diversas ocasiones estos pedidos, señalando que Bolsonaro ya disfruta de privilegios excepcionales en la sede policial, incluyendo servicios que no están disponibles para otros detenidos. Para evaluar el último pedido, se autorizó una nueva valoración médica del exmandatario.
Actualmente, Bolsonaro no puede postularse a cargos públicos debido a su condena, y la legislación vigente establece que debe cumplir aproximadamente ocho años de prisión antes de acceder a posibles flexibilizaciones de su pena. Sin embargo, una reciente ley aprobada por el Congreso podría reducir este tiempo a poco más de dos años, aunque el presidente actual vetó esta norma y el Parlamento tiene la opción de anular dicho veto.
En el contexto político, el actual presidente busca un nuevo mandato en las próximas elecciones, mientras que el hijo mayor de Bolsonaro, senador Flavio Bolsonaro, cuenta con el respaldo de su padre desde prisión para continuar su legado político
