La reciente visita del presidente chileno, Gabriel Boric, a La Paz, con motivo de la investidura del nuevo mandatario boliviano, Rodrigo Paz, ha sido un momento clave en las relaciones bilaterales. Al concluir su estancia, el jefe de Estado chileno manifestó su firme intención de continuar fomentando lazos de hermandad entre ambas naciones.
Este viaje, el primero de un presidente chileno a Bolivia en casi dos décadas, ha sido interpretado por observadores como una valiosa oportunidad para revitalizar el diálogo y la cooperación entre los dos países.
Durante su permanencia en la capital boliviana, el presidente Boric se hospedó en el Hostal Naira. Este establecimiento ocupa el lugar de la antigua Peña Naira, un emblemático centro folclórico que operó en el corazón de La Paz entre 1966 y 1971. En sus escenarios actuaron figuras prominentes como Los Jairas y la célebre artista chilena Violeta Parra. En un breve encuentro con el personal del hostal, Boric destacó la trascendencia de Parra, describiendo su obra como un pilar fundamental de la cultura chilena, capaz de conectar con la esencia del pueblo a través del canto, incluso en comunidades donde la alfabetización era limitada.
El Hostal Naira, ubicado en la histórica calle Sagárnaga, una arteria vibrante y turística de la ciudad, exhibe una placa conmemorativa dedicada a Violeta Parra, que honra su voz y presencia en ese lugar. El mandatario chileno expresó su profunda emoción y gratitud al conocer la rica historia de la Peña Naira, un sitio donde, según se relata, la cantautora chilena mantuvo una relación con el suizo Gilbert Favre, que habría inspirado la icónica canción Gracias a la vida.
Más allá de los compromisos oficiales, el presidente Boric dedicó tiempo a explorar las calles paceñas, visitando tiendas de artesanías y librerías, interactuando con ciudadanos y recibiendo obsequios. Curiosamente, en la misma jornada, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, también recorrió esa zona de La Paz, en el marco de su asistencia a la ceremonia de investidura presidencial.
Es importante recordar que las relaciones diplomáticas entre Bolivia y Chile permanecen interrumpidas desde 1962, con una breve reanudación entre 1975 y 1978. Esta situación se debe a la persistente demanda boliviana por un acceso soberano al océano Pacífico, territorio perdido durante la Guerra del Pacífico a finales del siglo XIX. La tensión bilateral se acentuó en 2013, cuando Bolivia presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) buscando obligar a Chile a negociar dicho acceso. Sin embargo, en 2018, el tribunal dictaminó que Chile no tenía ninguna obligación legal al respecto
