El gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, anunció la implementación de un plan para desalojar aproximadamente 300 predios que han sido ocupados de manera ilegal en la región. Esta medida surge tras un incidente en San José de Chiquitos, donde un líder indígena fue agredido presuntamente por invasores de tierras.
La estrategia contempla la participación conjunta de la Policía y las Fuerzas Armadas con el objetivo de asegurar que los terrenos recuperados no vuelvan a ser ocupados. Antes de proceder con la intervención, se otorgará un plazo de 24 horas a quienes se encuentran en posesión ilegal para que abandonen voluntariamente las propiedades.
Camacho indicó que, una vez transcurrido este tiempo, se iniciarán las acciones de desalojo en todo el departamento, coordinadas por las fuerzas de seguridad. Esta iniciativa busca restablecer el orden en las zonas afectadas y proteger los derechos de los legítimos propietarios
