La investidura presidencial en Chile, programada para el próximo 11 de marzo, ha generado gran expectativa a nivel internacional debido a la asistencia confirmada de una docena de jefes de Estado y de Gobierno. Entre los invitados destacados se encuentra el rey Felipe VI de España, así como los presidentes de Argentina, Javier Milei, y Ecuador, Daniel Noboa. Esta presencia refleja la relevancia que tiene el cambio político que vivirá Chile con la llegada al poder de José Antonio Kast, un líder que representa un giro significativo en la orientación política del país.
José Antonio Kast, exdiputado conocido por sus posturas ultracatólicas y conservadoras, asumirá la presidencia tras vencer en las elecciones celebradas en diciembre pasado. A sus 59 años, se convertirá en el primer mandatario chileno identificado con la extrema derecha y en el primero en democracia que ha expresado abiertamente su defensa del régimen militar de Augusto Pinochet (1973-1990). Este hecho marca un hito histórico y genera diversas expectativas y tensiones tanto dentro como fuera del país.
La Cancillería chilena ha detallado una lista amplia y diversa de invitados que asistirán a la ceremonia. Entre ellos figuran los presidentes de Bolivia, Costa Rica, Honduras, Hungría, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Uruguay. También han confirmado su presencia altos funcionarios como el primer ministro de Haití y vicepresidentes o ministros de otros países. Esta diversidad geopolítica refleja no solo la importancia regional sino también el interés global en el nuevo liderazgo chileno.
Durante su campaña y posterior gira internacional tras su victoria electoral, Kast extendió invitaciones a líderes internacionales con quienes mantiene afinidad ideológica. Destacan entre ellos la primera ministra italiana Georgia Meloni y el presidente salvadoreño Nayib Bukele, dos figuras políticas con quienes Kast ha manifestado admiración pública. Sin embargo, hasta ahora no han confirmado su asistencia a la investidura. En cambio, sí han confirmado su presencia el vicepresidente salvadoreño Félix Ulloa y Antonio Tajani, vicepresidente del Consejo de Ministros y ministro italiano de Relaciones Exteriores.
Además de los mandatarios tradicionales, asistirán representantes que reflejan una variedad institucional más amplia. La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, también estará presente. Esto indica que la ceremonia tiene un alcance diplomático amplio que va más allá del ámbito estrictamente político nacional.
Un elemento aún por definir es quién representará a Estados Unidos durante esta investidura. José Antonio Kast ha expresado su intención de ser un socio cercano del expresidente Donald Trump en Latinoamérica e incluso anunció su participación en una reunión convocada por Trump para líderes ultraconservadores el 7 de marzo en Miami. La ausencia o presencia estadounidense podría tener implicaciones significativas para las relaciones bilaterales y regionales.
El contexto político que rodea esta transición presidencial es complejo y refleja cambios profundos en las corrientes ideológicas dentro de Chile y la región. La llegada al poder de Kast representa un giro hacia políticas conservadoras y un replanteamiento del legado histórico reciente del país. Para la población chilena esto implica una etapa marcada por debates intensos sobre memoria histórica, derechos sociales y orientaciones económicas.
En definitiva, la investidura presidencial no solo es un acto formal sino un evento con repercusiones internacionales importantes que involucra a distintos actores políticos globales. La confirmación masiva de jefes estatales subraya el interés mundial en cómo se desarrollará este nuevo capítulo político en Chile y qué modelo seguirá bajo el mandato del presidente electo José Antonio Kast
