En el marco de las festividades de Carnaval, una jornada que suele estar marcada por la alegría y la celebración, se registraron hechos lamentables que alteraron la tranquilidad de una comunidad en Santa Cruz. Durante el tercer día de esta festividad, un conductor de una vagoneta tipo taxi se vio involucrado en dos accidentes de tránsito en un lapso menor a diez minutos, generando conmoción y preocupación entre los vecinos.
El primer incidente ocurrió en el sector conocido como Plan Tres Mil, específicamente en las cercanías de La Campana. Según testimonios recogidos entre los residentes del área, una niña que jugaba en la calle junto a otros niños fue impactada por la vagoneta conducida por este hombre. El impacto fue tan fuerte que la menor fue proyectada a una distancia aproximada de cinco metros desde el punto donde se encontraba inicialmente. Este hecho provocó una inmediata reacción entre los presentes, quienes acudieron rápidamente para brindar auxilio a la niña herida.
Pese a la gravedad del accidente y al intento de contener al conductor, éste intentó evadir su responsabilidad acelerando su vehículo para escapar del lugar. En su huida atropelló también a un adolescente, quien resultó gravemente herido tras ser embestido por la vagoneta. Este segundo accidente intensificó aún más la indignación y preocupación entre los vecinos.
La reacción comunitaria no se hizo esperar; varias personas que transitaban en motocicletas lograron interceptar al conductor y forzarlo a detenerse. La tensión era palpable, dado que quienes presenciaron los hechos estaban visiblemente alterados por la conducta temeraria del hombre y las consecuencias directas que sus acciones tuvieron sobre dos jóvenes inocentes. En medio de esta situación, algunos vecinos expresaron su enojo golpeando tanto el vehículo como al chofer.
A pesar de la gravedad de los sucesos y del llamado urgente realizado por los ciudadanos al personal policial para que intervenga y aprehenda al responsable, las fuerzas del orden no llegaron al lugar. Esta ausencia generó un vacío institucional en un momento crítico donde se requería presencia oficial para garantizar el orden y proteger a los afectados.
Finalmente, debido a las heridas que sufrió tras recibir golpes durante el altercado con los vecinos, el conductor fue trasladado a un centro médico para recibir atención especializada. Entre las lesiones se encontraban heridas visibles en la cabeza producto de la golpiza recibida.
Este episodio pone en evidencia varios aspectos preocupantes relacionados con la seguridad vial y la respuesta institucional ante emergencias ciudadanas. La rapidez con la que ocurrieron ambos accidentes refleja una conducta irresponsable al volante que puso en riesgo vidas inocentes durante una jornada festiva. Además, la falta de respuesta oportuna por parte de las autoridades policiales genera inquietudes sobre la capacidad o disposición para atender situaciones urgentes que requieren intervención inmediata.
Para los habitantes del Plan Tres Mil y zonas aledañas, estos hechos representan un llamado urgente a reforzar medidas preventivas en materia de tránsito y garantizar mecanismos efectivos para proteger a los ciudadanos frente a conductas peligrosas. La comunidad demanda no solo justicia para las víctimas directas sino también garantías para evitar que incidentes similares vuelvan a ocurrir durante eventos masivos o actividades cotidianas.
En definitiva, lo sucedido en este día de Carnaval refleja cómo momentos destinados al disfrute pueden verse empañados por actos imprudentes e irresponsables que derivan en daños físicos y emocionales significativos para las familias afectadas. La espera por una respuesta institucional adecuada continúa siendo una prioridad para quienes buscan seguridad y justicia en su entorno cotidiano
