La movilización convocada por la Central Obrera Boliviana (COB) continúa este domingo con su segundo día de marcha hacia La Paz, con la meta de llegar a la zona de Senkata, en El Alto. Allí, los participantes planean descansar y organizar un ingreso masivo a la capital para este lunes.
Andrés Paye, secretario ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, reafirmó el rechazo al Decreto Supremo 5503, calificándolo como una norma que entrega los recursos naturales y limita los derechos laborales. La protesta, bautizada como “Bolivia no se vende”, ha contado con el respaldo de federaciones campesinas de Cochabamba, organizaciones de mujeres Bartolina Sisa y otros sectores sociales afines al movimiento evismo.
Según Paye, esta marcha marca el inicio de la tercera semana de protestas y el segundo día consecutivo de movilización en las calles. Indicó que mañana llegarán a la Sede de Gobierno para exigir la abrogación del decreto cuestionado. Además, señaló que la protesta no tiene fines políticos partidarios y criticó los intentos de desvirtuar la movilización atribuyéndole un sesgo político, enfatizando que la defensa de los recursos naturales y los derechos laborales es el motor de esta acción.
En Senkata, se planea la redacción y firma de un acta de compromiso entre organizaciones afiliadas y no afiliadas a la COB, con el propósito de mantener la unidad y la firmeza hasta lograr la derogación del decreto. Para el lunes, está programado un cabildo masivo bajo la dirección de la COB, seguido de una reunión con representantes del Gobierno, a la que acudirán con la expectativa de un diálogo claro y sincero.
Paye también cuestionó la gestión del presidente Rodrigo Paz, señalando que gobernar a través de decretos supremos es una práctica propia de regímenes autoritarios y no de un sistema democrático. En este contexto, afirmó que cualquier ajuste económico debe estar alineado con las necesidades del pueblo boliviano y destacó la importancia de avanzar hacia un modelo de industrialización que permita superar la dependencia extractivista, aprovechando recursos estratégicos como el litio, las tierras raras, minerales y el potencial agrícola del país
