Las recientes lluvias en la cuenca alta han provocado un notable aumento en el caudal del río Pilcomayo, lo que ha generado preocupación entre las comunidades indígenas weenhayek del Gran Chaco. Berio Sánchez, asambleísta de la región, ha expresado su inquietud ante la posibilidad de inundaciones, dado que las precipitaciones han sido especialmente intensas en los últimos días.
Los habitantes de estas comunidades se encuentran en estado de alerta, conscientes de los riesgos que conlleva la creciente del río. Sánchez ha señalado que la situación es delicada y ha instado a la población a mantenerse vigilante. Además, ha hecho un llamado a las autoridades locales para que tomen medidas preventivas, ya que un desbordamiento podría tener consecuencias devastadoras.
Las comunidades afectadas se localizan cerca del Pilcomayo, tanto en territorio boliviano como argentino, donde residen también los pueblos wichi. Aunque se han implementado algunas barreras para mitigar el impacto del agua, la seguridad sigue siendo incierta. La preocupación es mayor debido a la proximidad de las viviendas al nivel del río, lo que aumenta el riesgo de inundaciones.
Entre las localidades en riesgo se encuentran Tres Pozos, Crevaux, D’Orbigni y Mora Nueva, todas situadas en la frontera con Argentina. La experiencia previa de desbordamientos ha dejado claro que el impacto puede ser significativo, lo que ha llevado a los pobladores a establecer comunicación en aquellas áreas donde hay cobertura telefónica, para mantenerse informados sobre la situación.
El Pilcomayo, único río en la región, se caracteriza por su caudal variable, el cual puede alcanzar niveles peligrosos dependiendo de las lluvias en la cuenca alta. Si bien la presencia de más agua puede ser beneficiosa para la pesca, al incrementar la cantidad de peces en la época de captura, también conlleva el riesgo de inundaciones que amenazan la vida y los medios de subsistencia de las comunidades ribereñas.
La dualidad entre los beneficios y los peligros del caudal del río es evidente, y las comunidades se enfrentan a un dilema constante en su relación con el Pilcomayo
