El proyecto de ley denominado “Ley de Cielos Abiertos para la libre Competencia Aérea en Bolivia” establece que la aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BoA) deberá operar exclusivamente con recursos propios, presentando anualmente estados financieros detallados que reflejen sus ingresos por servicios prestados. En caso de que se compruebe una situación de insostenibilidad financiera, irregularidades administrativas o incumplimiento de la normativa vigente, se autorizará al Órgano Ejecutivo a disponer la concesión, privatización o transformación de la empresa estatal conforme a las modalidades previstas en el Código de Comercio.
Esta propuesta legislativa, que fue remitida por la Cámara de Senadores a la comisión de Economía Plural, Producción, Industria e Industrialización, fue presentada por la senadora Tomasa Yarhui. La iniciativa pone en riesgo la continuidad de BoA, al exigir que funcione sin apoyo financiero estatal, lo que podría llevar a un colapso operativo.
El proyecto consta de 13 artículos, una disposición derogatoria y dos disposiciones finales. En su contenido, se señala que en los últimos quince años la aerolínea estatal recibió aproximadamente 500 millones de bolivianos para mantenerse, pero acumuló pérdidas por 222 millones entre 2008 y 2022, evidenciando su inviabilidad financiera.
BoA fue creada en octubre de 2007 mediante un decreto presidencial durante la administración de Evo Morales, con la intención de constituir una empresa pública estratégica con autonomía de gestión, bajo la supervisión del Ministerio de Obras Públicas. La aerolínea comenzó a operar en marzo de 2009, luego del colapso del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB).
El proyecto también propone modificar y derogar cuatro artículos de la Ley de Aeronáutica Civil (Ley 2902) para permitir la entrada de empresas nacionales y extranjeras sin restricciones en cuanto a la participación accionaria, facilitando la competencia en el transporte aéreo. Según el artículo 4 de la iniciativa, cualquier persona natural o jurídica, nacional o extranjera, podrá constituir y operar aerolíneas en Bolivia sin limitaciones relativas a la composición o porcentaje de capital nacional.
Sin embargo, la regulación de las tarifas para el transporte de pasajeros continuará bajo la responsabilidad de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), manteniendo el control vigente sobre los precios del servicio.
Además, el proyecto garantiza la libre competencia en el sector aéreo, prohibiendo prácticas monopólicas y cualquier forma de competencia desleal que restrinja el acceso al mercado o perjudique a los usuarios en favor de empresas públicas o estatales. En este marco, se enfatiza que BoA debe autofinanciar sus operaciones, eliminando la dependencia de subsidios estatales
