El Congreso de Perú ha dado un paso significativo al admitir a debate siete mociones presentadas por distintas bancadas con el objetivo de censurar al presidente interino José Jerí. Estas iniciativas se fundamentan en las polémicas generadas por las reuniones que el mandatario mantuvo en condiciones consideradas semiclandestinas con empresarios chinos que son contratistas del Ejecutivo, así como por presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias con quienes también sostuvo encuentros previos.
Este proceso ocurre en un contexto particular, ya que la sede habitual del Congreso se encuentra en obras de remodelación, lo que obligó a los parlamentarios a trasladar sus sesiones a un auditorio alternativo. En este espacio, siete congresistas representantes de los partidos que promovieron las mociones expusieron detalladamente las razones para solicitar la censura contra Jerí, quien asumió la presidencia interina el 10 de octubre tras la destitución de Dina Boluarte, en medio de una crisis política que ha llevado al país a tener múltiples cambios en el Ejecutivo en menos de una década.
De los 130 integrantes del Legislativo, 115 confirmaron su asistencia para esta sesión crucial. Para que las mociones fueran admitidas a trámite se requería una mayoría simple, es decir, al menos 58 votos favorables. La votación inicial estuvo marcada por la presentación realizada por la diputada Ruth Luque, quien enfatizó que el presidente interino ha protagonizado actos escandalosos que resultan intolerables para la ciudadanía. Su exposición destacó especialmente las reuniones con empresarios chinos y las supuestas contrataciones irregulares vinculadas a su círculo cercano.
Esta primera moción fue respaldada por 71 legisladores, mientras que 18 votaron en contra y 4 se abstuvieron. A continuación, otra propuesta presentada por el congresista Elías Varas también logró ser admitida con 69 votos a favor frente a 29 en contra. A lo largo de la jornada, diversas intervenciones evidenciaron un consenso creciente entre los parlamentarios sobre la gravedad de las acciones atribuidas al presidente Jerí.
Jaime Quito, representante del partido Perú Libre y defensor de una tercera moción, calificó el comportamiento del mandatario como bochornoso y resaltó su conocimiento previo sobre las controversias relacionadas con uno de los empresarios chinos implicados, Zhihua ‘Johnny’ Yang. Quito recordó que este empresario fue objeto de cuestionamientos por parte del propio Congreso debido a sospechas de corrupción vinculadas a contratos estatales. Además, destacó un hecho particular: Jerí asistió encapuchado a una reunión con Yang, lo cual aumentó las suspicacias sobre la transparencia y legitimidad de sus encuentros.
Otra intervención destacada fue la del parlamentario Edward Málaga, quien acusó al presidente interino de haber defraudado tanto al Congreso como a la ciudadanía peruana. Málaga rememoró episodios anteriores cuando Jerí era congresista y mantenía bajo su responsabilidad una becaria sin contrato formal, cuyo salario pagaba directamente con sus propios recursos. Este antecedente fue utilizado para reforzar la imagen de un mandatario cuya conducta no cumple con los estándares éticos esperados.
La moción presentada por Málaga obtuvo un respaldo considerable, con 76 votos favorables frente a 19 negativos. Sin embargo, no fue la más apoyada; esta distinción correspondió a la propuesta impulsada por Renovación Popular, partido ultraconservador cuya moción alcanzó 78 votos afirmativos y 23 negativos. El representante Esdras Medina señaló que la verdadera fuente de inestabilidad política es precisamente el comportamiento éticamente cuestionable del presidente y subrayó que la Presidencia no debe ser un espacio propicio para actos clandestinos o poco transparentes.
Por su parte, Edwin Martín, diputado por Acción Popular y promotor de otra moción aprobada con 74 votos a favor y 21 en contra, advirtió que la conducta exhibida por Jerí representa una afrenta intolerable contra el orden constitucional vigente. Esta afirmación refleja una preocupación profunda sobre cómo estas irregularidades pueden afectar no solo la imagen institucional sino también el funcionamiento democrático del país.
Finalmente, Hamlet Echevarría del partido izquierdista Juntos por el Pueblo acusó directamente al presidente interino de mentir y contradecirse en sus versiones acerca de las reuniones mantenidas con empresarios proveedores del Estado. Esta falta de coherencia incrementa aún más los cuestionamientos sobre su idoneidad para continuar al frente del Ejecutivo.
En suma, esta admisión a debate representa un momento crítico dentro del escenario político peruano actual. La serie de mociones reflejan no solo descontento sino también una demanda clara para investigar y sancionar posibles faltas éticas y administrativas cometidas desde el más alto nivel gubernamental. Para la población peruana esta situación es relevante porque pone sobre la mesa temas fundamentales como transparencia en la gestión pública, lucha contra la corrupción y respeto hacia las instituciones democráticas en un contexto marcado por inestabilidad política recurrente. El desarrollo posterior de este proceso legislativo será determinante para definir si José Jerí continúa o no al frente del gobierno interino y cómo se abordarán estas preocupaciones ciudadanas expresadas desde el Congreso nacional
