La reciente inauguración del Complejo Siderúrgico del Mutún en Puerto Suárez ha suscitado una serie de críticas y escepticismo entre figuras políticas de Santa Cruz. Luis Fernando Camacho, gobernador electo, y el precandidato Samuel Doria Medina han expresado sus dudas sobre la culminación del proyecto, que fue presentado por el presidente Luis Arce como un avance significativo en la industrialización del país.
El evento tuvo lugar el lunes, y la dirigencia cívica de Santa Cruz, que realizó una visita a la instalación el 22 de febrero, aseguró que la obra no estaba finalizada. Dino Franco, segundo vicepresidente electo del Comité pro Santa Cruz, declaró que lo observado en el lugar no cumplía con los estándares de finalización, calificando la situación como un show político. Franco enfatizó que la obra no estaba al 100% y que esto generaba una sensación de insatisfacción.
Por su parte, Doria Medina utilizó sus plataformas digitales para criticar la inauguración de la planta, señalando que llevar a cabo este tipo de actos en un año electoral es una estrategia común. Afirmó que, independientemente de las acciones del gobierno, este año se produciría un cambio en la política nacional.
Camacho, en consonancia con estas críticas, argumentó que el Movimiento Al Socialismo (MAS) había utilizado el Mutún como una herramienta electoral y un foco de corrupción. Consideró que la inauguración era un intento del presidente Arce de ocultar un nuevo incumplimiento, afirmando que la planta no alcanzaría a producir ni el 10% de lo prometido. En su opinión, el MAS debería ser destituido en las próximas elecciones.
A pesar de las críticas, el presidente Arce defendió la inauguración, subrayando que la industrialización del Mutún es una realidad y que el Estado boliviano juega un papel crucial en este proceso. Resaltó que el avance hacia la industrialización es un objetivo fundamental para el país
