El exministro de Gobierno Eduardo Del Castillo recuperó su libertad luego de que la Justicia desestimara cualquier imputación en su contra relacionada con el supuesto delito de obstrucción policial. La decisión fue tomada tras una audiencia en la que el juez constitucional Carlos Alberto Moreira dictaminó la liberación inmediata y ordenó la suspensión de cualquier persecución policial hacia él y su familia.
Al salir del Palacio de Justicia en Santa Cruz, Del Castillo expresó su satisfacción por poder atender asuntos familiares pendientes, en especial un viaje programado a Santiago de Chile para una evaluación neurológica de su hija menor, quien padece autismo. En sus declaraciones, destacó que tanto la justicia ordinaria como la constitucional coincidieron en que debía ser liberado sin demora, subrayando que esta resolución beneficia no solo a su familia, sino a cualquier ciudadano del país.
Respecto a su viaje, indicó que buscará reprogramar las citas médicas y confirmar la vigencia de su vuelo de retorno previsto para el 12 de enero, señalando que su boleto fue adquirido con anticipación. Además, negó categóricamente la posibilidad de haber intentado fugarse del país, argumentando que hacerlo por un aeropuerto internacional con altos niveles de seguridad, acompañado de toda su familia y una menor con condiciones médicas especiales, sería ilógico. Añadió que, de haber tenido la intención de evadir la justicia, habría optado por una ruta terrestre mucho antes.
Del Castillo anunció que seguirá utilizando todos los recursos legales, incluso en instancias internacionales, para evitar que situaciones similares se repitan, defendiendo no solo sus derechos sino los de todos los ciudadanos bolivianos. Enfatizó que durante el operativo policial en el aeropuerto Viru Viru se registraron abusos, incluyendo la paralización injustificada de controles migratorios y vuelos internacionales, lo que ocasionó perjuicios económicos al Estado. Un capitán involucrado reconoció haber ordenado la suspensión de vuelos, motivo por el cual se solicitó la entrega de documentos oficiales relacionados con esta acción.
Asimismo, denunció que su hija sufrió una crisis emocional y fue agredida físicamente durante el procedimiento, situación que está respaldada por evidencia audiovisual. Aseguró que presentará las denuncias correspondientes para proteger los derechos vulnerados en este caso.
La liberación se dio luego de que el fiscal Luis Alba decidiera no presentar cargos contra Del Castillo ni contra su cuñado, relacionados con la supuesta obstrucción de funciones públicas. En consecuencia, la jueza de Instrucción Penal de Warnes anuló la aprehensión y emitió las órdenes de libertad. Paralelamente, una acción de libertad presentada por su defensa contra autoridades policiales derivó en el fallo que ordenó su excarcelación.
Eduardo Del Castillo, abogado y militante del Movimiento al Socialismo (MAS), alcanzó notoriedad como ministro de Gobierno durante la gestión presidencial de Luis Arce, consolidándose como una de las voces más firmes del Ejecutivo y una figura clave en operativos y procesos judiciales con impacto político. Su gestión fue objeto de críticas por la judicialización de la política, mientras que su partido lo valoró por mantener la firmeza estatal tras la crisis de 2019. Esta polarización también influyó en su desempeño electoral en 2025, donde obtuvo un 3,17 % de los votos, lejos de las principales fuerzas políticas.
Tras la audiencia, Del Castillo afirmó que continuará presentándose ante las instancias judiciales necesarias para demostrar su inocencia y defender el derecho de nadie a ser privado de libertad arbitrariamente en Bolivia. En su trayectoria, fue cuestionado por su papel en la detención del gobernador Luis Fernando Camacho y de la expresidenta Jeanine Áñez, así como por denuncias presentadas por la familia de Marco Aramayo, fallecido en prisión, quienes lo acusaron de abuso de poder y violaciones a los derechos humanos durante su mandato
