El abogado Abel Loma, quien actúa como denunciante en el caso de corrupción que llevó a la detención del exlíder de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi, anunció que presentará una nueva acusación formal ante la Fiscalía. Esta nueva denuncia apunta a tres médicas que certificaron una supuesta invalidez del dirigente sindical, basada en la existencia de tres enfermedades crónicas.

Según explicó Loma, la documentación presentada por Huarachi ante el juez incluye un certificado médico que señala daños severos en una vértebra, atrofia en ambas rodillas, sordera parcial y una enfermedad respiratoria crónica, atribuida a la inhalación de sustancias tóxicas durante su trabajo en una mina. Estos informes médicos fueron emitidos por un tribunal evaluador conformado por las tres doctoras ahora denunciadas por falsedad ideológica.

El certificado médico fue utilizado para gestionar una renta vitalicia por invalidez ante la Gestora Pública, permitiendo que Huarachi reciba un pago mensual de 8.000 bolivianos. Esta suma se suma a su salario y bonos como ayudante de perforista en la estatal minera Huanuni, ubicada en Oruro.

Huarachi se encuentra detenido desde noviembre, acusado de uso indebido de influencias, concusión y enriquecimiento ilícito. La investigación señala que en 2023 habría recibido un soborno de 40.000 bolivianos del entonces ministro de Medio Ambiente y Agua, Juan Santos Cruz. Este dinero formaría parte de una red de coimas que sumaron al menos 19 millones de bolivianos, relacionados con contratos de construcción en esa cartera de Estado.

Una testigo clave en el caso, Claudia Cortez, quien también es cliente de Loma, declaró bajo juramento que el pago de 40.000 bolivianos fue entregado a través de otro dirigente de la COB. Mientras tanto, el exministro Santos y sus colaboradores enfrentan acusaciones y aguardan el inicio de juicio. Aunque los procesos están vinculados, los hechos imputados a Huarachi corresponden a situaciones distintas.

El abogado denunciante cuestiona la veracidad de los certificados médicos, señalando que el estado físico de Huarachi no coincide con las dolencias descritas. Según Loma, el dirigente de 49 años se mostraba activo y sin impedimentos durante conferencias, actos públicos y movilizaciones, evidenciando capacidad auditiva y ausencia de dolor en la columna o rodillas.

Además, Huarachi habría presentado documentos que acreditan ingresos mensuales de 23.000 bolivianos por su trabajo como ayudante de perforista, sumados a los 8.000 bolivianos de la renta vitalicia, sin incluir bonos y otros beneficios derivados de su rol en la COB. Sin embargo, compañeros del dirigente niegan que haya trabajado efectivamente en las labores mineras dentro de los socavones.

En declaraciones previas, Huarachi mencionó poseer tres viviendas adquiridas con su salario y estar a cargo del cuidado de su madre, aunque posteriormente evitó responder sobre sus ingresos. Estos detalles forman parte del contexto que rodea el proceso judicial en curso

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts