El vocal electoral Gustavo Ávila informó que el proceso electoral subnacional programado para marzo de 2026 será el más costoso en la historia del país, con un presupuesto estimado en aproximadamente 300 millones de bolivianos. Esta cifra se debe a la gran cantidad de autoridades que serán electas, cerca de cinco mil en total, lo que implica una complejidad considerable para la organización del evento.
El proceso contempla la impresión de más de 500 formatos diferentes de papeletas electorales, adaptados a las particularidades de cada departamento. En algunas regiones se utilizarán hasta tres papeletas y ánforas, mientras que en otras serán dos, lo que contribuye al aumento de los costos. Además, se implementará el Sistema de Recuento Preliminar (Sirepre) en los más de 300 municipios del país, un hecho que se considera histórico y que permitirá la divulgación rápida de resultados.
Ávila destacó que el Órgano Electoral busca garantizar la transparencia y la participación ciudadana, especialmente incentivando a los jóvenes que aún no están inscritos en el padrón electoral a realizar su empadronamiento. En este sentido, recordó la importancia de contar con un registro actualizado y amplio para fortalecer la democracia.
En relación con la gestión de los vocales electorales, el funcionario subrayó su compromiso institucional y señaló que la renovación de estas autoridades corresponde a la Asamblea Plurinacional, que tiene la responsabilidad de designar a los candidatos más idóneos para continuar con el trabajo en defensa del sistema electoral. Resaltó que uno de los mayores logros recientes del Órgano Electoral ha sido recuperar la confianza de la población tras las últimas elecciones, destacando la eficiencia en la entrega temprana de resultados preliminares, incluso antes de que los medios de comunicación difundieran los datos oficiales.
Finalmente, Ávila se refirió a la posibilidad de continuar en su cargo o ser reemplazado, indicando que esta decisión depende del actual presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira. Reafirmó su respeto por las decisiones institucionales y mencionó que su gestión, que comenzó hace un año y medio tras su designación por el anterior mandatario, será evaluada para determinar su continuidad
