La entrega de la canasta alimentaria destinada a los adultos mayores en Tarija ha comenzado, abarcando de manera conjunta las dos primeras dotaciones del beneficio. Esta iniciativa, anunciada por el gobernador Oscar Montes, prioriza inicialmente las zonas rurales.
La coordinación de la distribución recae en las subgobernaciones, quienes incluso están facilitando la entrega a domicilio para aquellos beneficiarios de edad avanzada o con movilidad reducida en áreas remotas. No obstante, la distribución se ve afectada por la ausencia de ciertos productos básicos, como aceite, huevo y pollo. Las autoridades han atribuido esta carencia a la actual inestabilidad económica y a la marcada volatilidad de precios en el mercado.
Se ha explicado que la dificultad radica en la escasez de proveedores dispuestos a ofertar estos bienes, o en que las cotizaciones han alcanzado niveles que impiden su adquisición bajo las condiciones actuales. Específicamente, se ha señalado un incremento significativo en el costo del huevo y el pollo, lo que ha inviabilizado su compra para la canasta. Los demás componentes prometidos sí forman parte de los paquetes que se están entregando.
El gobernador ha enfatizado la complejidad del escenario económico, donde no solo incide el alza de precios, sino también la reticencia de potenciales proveedores a participar en las licitaciones. Se ha ilustrado que la fluctuación de costos puede llevar a que un precio acordado inicialmente sea significativamente inferior al valor de mercado al momento del pago, generando pérdidas para los distribuidores y desincentivando su participación. La entrega de estos paquetes dobles se puso en marcha el pasado martes en las zonas rurales, y se proyecta que en aproximadamente dos semanas se extienda al área urbana de Cercado. Se ha aclarado que los productos ausentes no han sido sustituidos, y cualquier futura inclusión dependerá de la evolución de los precios y la disponibilidad de los artículos en el mercado.
Paralelamente al avance de las entregas en otras jurisdicciones, la Asociación de Adultos Mayores del Área Dispersa en Yacuiba, liderada por Carlos Ramírez, ha manifestado su estado de emergencia. Desde las inmediaciones de la Asamblea Regional, han elevado su voz para solicitar una audiencia con las autoridades, expresando una profunda inquietud por la ausencia de información clara sobre el valor y los componentes de la canasta alimentaria.
Ramírez ha señalado su extrañeza ante la falta de respuesta de la Asamblea Regional, indicando que las consultas a sus responsables solo han arrojado evasivas sobre la espera de directrices o la inactividad de sesiones. Los beneficiarios de Yacuiba exigen que el proceso de recepción de la canasta sea directo y no implique un peregrinaje burocrático, demandando su pronta entrega. Aunque reconocen la mención de dificultades de costos y la posible falta de algunos productos, la principal queja es la opacidad: no se les ha especificado con claridad qué artículos están ausentes, cuáles son los precios de los incluidos, ni si se han realizado sustituciones.
La objeción central se fundamenta en que, aparentemente, se les estaría entregando una canasta con un valor estimado de 100 bolivianos sin la debida socialización, contraviniendo lo estipulado en la Ley 072, que exige la comunicación transparente de todo proceso y sus productos con las organizaciones legalmente constituidas. Aunque los adultos mayores han manifestado su intención de aceptar la canasta debido a la imperiosa necesidad, ya que se ha apelado a su necesidad básica, existe una discrepancia significativa entre las expectativas y la realidad. Muchos anticipaban una canasta con una composición específica, que incluía ocho arrobas de arroz, ocho kilogramos de azúcar, cuatro de harina, cuatro de fideo y cuatro de trigo, basada en promesas previas.
Sin embargo, la preocupación principal radica en que no se les ha informado explícitamente que la dotación actual cubre un periodo de cuatro meses, lo que genera una expectativa errónea de entregas mensuales. Esta falta de claridad en la duración del beneficio podría derivar en un aumento del descontento en el futuro, especialmente cuando los adultos mayores de Yacuiba perciban que las entregas no se producen con la periodicidad esperada. Una comunicación transparente y una socialización efectiva son, por tanto, elementos cruciales para mitigar posibles conflictos y asegurar que los beneficiarios comprendan plenamente el alcance y la naturaleza de la asistencia que reciben
