La creciente frecuencia de fenómenos climáticos adversos en el valle central de Tarija está generando una profunda preocupación, con advertencias sobre una posible escasez de alimentos y un aumento del hambre. Estos eventos están impactando negativamente una amplia variedad de cultivos esenciales para la región.
Un reciente episodio de granizo, ocurrido el jueves, causó estragos significativos en las localidades de Bella Vista y San Pedro de Sola. Este tipo de eventos, que se están volviendo más comunes en épocas inusuales, recuerdan a incidentes pasados. Hace aproximadamente dos años, una combinación de heladas y granizadas en un periodo atípico provocó un drástico incremento en el precio del maíz, llegando a costar entre 35 y 40 bolivianos la docena. La situación actual en las mismas zonas y temporada sugiere una trayectoria similar, con el riesgo de graves consecuencias para la población.
Representantes del sector agrícola han enfatizado que sus preocupaciones trascienden los intereses de sus propios productores, abarcando el bienestar de la comunidad en general, la economía de los hogares y la estabilidad de los precios de los productos agrícolas. Afortunadamente, la granizada del jueves no afectó a otras subcentrales campesinas, siendo estas las primeras lluvias de la temporada. Sin embargo, se subraya la necesidad de actuar preventivamente y no esperar a que los daños sean irreversibles para implementar soluciones.
Se ha destacado la importancia de no aguardar una afectación del cien por ciento de los cultivos para tomar medidas. Entre las propuestas urgentes se encuentra la dotación de bombas antigranizo, consideradas cruciales para mitigar los efectos destructivos de estas tormentas en las cosechas.
Las evaluaciones iniciales tras recorrer las zonas afectadas en Bella Vista y San Pedro de Sola estiman pérdidas de hasta el 90% en la producción de papa, maíz, arveja y otras hortalizas. La papa, en particular, se encontraba en una fase crítica de crecimiento, lo que significa una pérdida total sin posibilidad de recuperación. Esta información ha sido comunicada a las autoridades municipales, con la expectativa de que se declare una emergencia y se active el apoyo necesario.
El sector agrícola, como productor, tiene el firme compromiso de evitar la escasez de productos. No obstante, la recurrencia de estos fenómenos naturales está volviendo la situación extremadamente crítica.
Mientras que los daños materiales causados por el granizo en el centro de la ciudad son, en general, reparables, la realidad en el ámbito agrícola es muy diferente. La recuperación de los cultivos es un proceso arduo y prolongado. Esta dificultad se ve agravada por la actual escasez de carburantes, que dificulta la preparación de los terrenos para nuevas siembras. La preparación de la tierra requiere tiempo y recursos, y se espera que las autoridades presten atención a esta situación. Se hace imperativa la provisión de fertilizantes químicos y semillas para permitir que los agricultores puedan volver a sembrar y recuperar sus producciones
