La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ha elevado una solicitud formal al Gobierno de México para obtener un informe pormenorizado sobre la situación de seguridad en el país, en un contexto marcado por recientes episodios de violencia relacionados con el narcotráfico. Esta petición refleja la creciente preocupación del organismo rector del fútbol mundial ante los acontecimientos que han generado alarma tanto a nivel nacional como internacional, especialmente en vista de la proximidad de la Copa del Mundo 2026, que contará con sedes mexicanas entre sus escenarios principales.
La inquietud de la FIFA se intensificó tras los disturbios y bloqueos relacionados con actividades delictivas que se desataron luego del fallecimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Estos hechos violentos tuvieron un impacto significativo en algunas ciudades clave, entre ellas Guadalajara y Monterrey, las cuales son particularmente relevantes porque han sido designadas como sedes oficiales tanto para el Mundial como para los partidos de repechaje intercontinental previstos para marzo. La magnitud y naturaleza de estos eventos generaron un nivel elevado de alerta internacional, motivando así a la FIFA a solicitar información detallada sobre las medidas implementadas por las autoridades mexicanas para garantizar la seguridad durante estos eventos deportivos.
El documento solicitado deberá ser entregado a la sede central de la FIFA en Zúrich, donde será sometido a una evaluación exhaustiva. Esta revisión tiene como objetivo determinar si las condiciones actuales permiten asegurar la protección adecuada para las delegaciones participantes, los equipos nacionales y los aficionados provenientes del extranjero. Aunque por el momento no se ha anunciado ninguna modificación en el calendario oficial de competencias previstas en territorio mexicano, la FIFA ha dejado claro que tomará una decisión definitiva solamente después de analizar con detenimiento el informe entregado por las autoridades mexicanas.
Por su parte, el Gobierno mexicano ha respondido reafirmando que el país continúa gozando de condiciones estables y seguras, subrayando que no existe riesgo alguno que pueda afectar el desarrollo normal y exitoso de los compromisos deportivos programados. Esta postura busca transmitir confianza tanto a nivel nacional como internacional, enfatizando el compromiso estatal con la seguridad pública y con la realización exitosa de eventos deportivos internacionales.
El pedido realizado por la FIFA destaca la importancia que tiene para organismos internacionales evaluar constantemente los contextos locales donde se desarrollan grandes eventos deportivos. La preocupación por garantizar entornos seguros es fundamental no solo para preservar la integridad física de jugadores y espectadores, sino también para mantener la reputación y el prestigio asociado a competencias globales. En este caso particular, dado que México será uno de los países anfitriones más importantes en 2026, asegurar un ambiente libre de riesgos es crucial para evitar posibles repercusiones negativas que puedan afectar tanto al deporte como a la imagen internacional del país.
Asimismo, este episodio pone en evidencia cómo fenómenos externos al ámbito deportivo —como la violencia vinculada al narcotráfico— pueden influir directamente sobre decisiones y evaluaciones relacionadas con eventos internacionales. La coordinación entre organismos deportivos y autoridades gubernamentales resulta esencial para enfrentar estos desafíos y garantizar que se cumplan los estándares necesarios para proteger a todos los involucrados.
En resumen, mientras México continúa trabajando en demostrar su capacidad para ofrecer un entorno seguro durante la Copa del Mundo 2026 y otros encuentros internacionales importantes, la atención global permanece atenta a cómo evolucionarán estas circunstancias. El informe requerido por la FIFA será determinante para definir si las sedes mexicanas mantienen su estatus sin alteraciones o si será necesario adoptar medidas adicionales para salvaguardar el desarrollo óptimo de estos eventos deportivos trascendentales
