El ministro de Desarrollo Productivo, Oscar Mario Justiniano, expresó su respeto por las decisiones judiciales tras la detención de los exministros Néstor Huanca y Zenón Mamani, implicados en un caso de presunta corrupción relacionado con la harina subvencionada. Justiniano enfatizó que en el país no hay lugar para la impunidad y calificó las acciones denunciadas como una grave falta ética, señalando que aprovecharse de las necesidades legítimas de la población para enriquecerse es inaceptable.
Por su parte, Sergio Siles, gerente general de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), informó que el presunto perjuicio económico asociado únicamente a los casos de Harina I y Harina II asciende a 6,6 millones de bolivianos. Además, mencionó otros supuestos daños en diferentes proyectos, como la fábrica de papas, con un impacto superior a los 180 millones de bolivianos, y el complejo piscícola del lago Titicaca, con un monto estimado de 87,7 millones de bolivianos.
El ministro Justiniano aclaró que las investigaciones continúan y que el daño económico identificado hasta ahora no representa la totalidad de las pérdidas, ya que se están analizando otros desvíos y cuentas vinculadas al caso. Mientras tanto, los exministros detenidos permanecen en celdas policiales en La Paz, aguardando la audiencia de medidas cautelares que se tiene programada para el sábado
