La administración regional, a través de su Secretaría de Medio Ambiente, ha otorgado una licencia ambiental específica a la cooperativa local de agua y saneamiento para el dragado de la primera laguna de oxidación en el barrio San Luis. Efraín Rivera, titular de dicha secretaría, ha precisado que esta intervención abarca una superficie de dos hectáreas y una profundidad de un metro.

El trabajo autorizado implica la remoción de sedimentos acumulados en la laguna, un proceso esencial para su rehabilitación. La extracción de este material es crucial para prevenir la generación de emanaciones desagradables que podrían afectar a la comunidad circundante. Una vez extraído, el lodo deberá ser transportado y dispuesto en un lugar adecuado para evitar impactos ambientales negativos.

Esta aprobación se produce luego de varios meses de planificación por parte de la cooperativa para rehabilitar una de las infraestructuras de tratamiento de aguas residuales de la zona, que se encontraba colapsada. Inicialmente, la ejecución del proyecto se vio obstaculizada por la falta de un permiso ambiental. Las autoridades regionales requerían un plan detallado sobre el destino final del material dragado, dada su potencialidad para generar contaminación.

Con la licencia ambiental ya concedida, la cooperativa puede avanzar con la rehabilitación, un paso fundamental para restaurar la capacidad de la laguna de procesar aguas servidas. Actualmente, una parte significativa de los efluentes urbanos continúa descargándose sin tratamiento previo en el río local. La inversión estimada para esta fase de rehabilitación supera los 400.000 bolivianos, lo que subraya la importancia de la obra para la infraestructura de saneamiento.

La situación actual de las lagunas de oxidación es el resultado directo de la falta de mantenimiento adecuado y oportuno por parte de gestiones anteriores de la cooperativa. La sobrecarga de residuos y la ausencia de intervenciones preventivas llevaron al colapso de las instalaciones. Esta deficiencia operativa también derivó en el incumplimiento de la presentación anual de los Informes Medio Ambientales (IMAs), documentos legalmente exigidos para mantener la licencia ambiental general de la cooperativa para la provisión de agua potable y alcantarillado.

Como consecuencia de estos incumplimientos pasados, la administración regional había denegado la renovación de la licencia ambiental integral a la cooperativa e impuso una sanción económica considerable. La multa, que excede los dos millones de dólares, está siendo disputada por la cooperativa en instancias judiciales. La gobernación, por su parte, mantiene su postura respecto a la validez de la sanción impuesta. Este proceso legal sigue su curso, mientras la cooperativa había operado durante varios meses sin la documentación ambiental completa requerida

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts